La cultura achelense pudo superponerse más de 100.000 años con tecnologías más avanzadas producidas por los neandertales y los primeros humanos modernos.
Se estimó que el achelense --una industria lítica originada en el Paleolítico inferior-- se extinguió hace unos 200.000 años, pero nuevos hallazgos sugieren que puede haber persistido durante mucho más tiempo.