Hace más de 400 millones de años, un animal parecido a un insecto llamado colémbolo desarrolló una pequeña proteína que evita que sus células se congelen.
El hallazgo de este anticongelante celular, publicado en Scientific Reports por científicos de la Universidad de Aarhus, determina que la capacidad de sobrevivir en el hielo y la nieve se desarrolló en los animales mucho antes de lo que pensábamos.