Investigadoras de Aimplas - GVA
VALÈNCIA, 24 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio financia, a través de Ivace+i Innovación, un proyecto orientado a desarrollar una nueva generación de productos nutracéuticos personalizados para personas con dificultades para tragar, un problema que afecta aproximadamente al 8 por ciento de la población española y que compromete tanto la alimentación como el seguimiento de numerosos tratamientos.
La iniciativa plantea una alternativa a los formatos convencionales mediante el desarrollo de películas bucodispersables que se disuelven directamente en la boca sin necesidad de ingerir agua. Gracias a esta tecnología, los pacientes podrán administrar "de forma más sencilla y segura" nutrientes "esenciales y compuestos bioactivos", favoreciendo la adherencia a los tratamientos y mejorando su calidad de vida, según ha informado la Generalitat en un comunicado.
El proyecto 'Deglutech' está liderado por Labinderb y se desarrolla en colaboración con Multi3DPrint, el Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas), el Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (Isabial) y la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH). La iniciativa cuenta además con financiación de la Unión Europea a través del programa Feder Comunitat Valenciana para el periodo 2021-2027.
La disfagia, o dificultad para deglutir, constituye una de las principales causas de desnutrición, deshidratación y pérdida de masa muscular entre las personas mayores, así como entre pacientes con enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer, el párkinson o la esclerosis múltiple. En muchos casos, esta limitación dificulta incluso la toma de medicamentos o suplementos nutricionales, lo que repercute directamente en la evolución clínica de los pacientes.
Con el objetivo de responder a esta necesidad, el consorcio trabaja en el desarrollo de productos nutracéuticos específicamente diseñados para este colectivo. Frente a los comprimidos o cápsulas tradicionales, la iniciativa apuesta por formatos personalizados que se adaptan tanto a las necesidades terapéuticas como a las capacidades de cada usuario.
FABRICACIÓN PERSONALIZADA MEDIANTE IMPRESIÓN 3D
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto reside en la combinación de tecnologías de 'farmacompounding' con sistemas avanzados de impresión 3D. Esta integración permite fabricar productos "completamente personalizados", ajustando tanto la composición como la dosis, el tamaño o la forma en función de las necesidades concretas de cada paciente.
Además de facilitar la administración de los productos, este proceso mejora la eficiencia de fabricación y la reproducibilidad de los formatos desarrollados, lo que favorece su futura transferencia al ámbito sanitario y a la industria nutracéutica.
El proyecto también incorpora ingredientes bioactivos con propiedades funcionales dirigidas a prevenir o mejorar problemas asociados al envejecimiento, especialmente aquellos relacionados con la salud ósea, la visión o la calidad del descanso. De este modo, la iniciativa no solo facilita la administración de los compuestos, sino que incorpora un enfoque preventivo orientado a promover un envejecimiento más saludable.
En la actualidad, el consorcio trabaja en la formulación y validación de estos nuevos productos personalizados, así como en la optimización de los procesos de fabricación para garantizar su estabilidad, funcionalidad y adaptación a las necesidades específicas de los distintos perfiles de pacientes.
COLABORACIÓN DEL SISTEMA DE INNOVACIÓN
El equipo multidisciplinar que trabaja en esta iniciativa supone un ejemplo de cooperación de los principales eslabones del sistema de innovación. Como coordinador, el laboratorio Labinderb y aporta su experiencia en formulación y análisis de productos nutracéuticos, mientras que otra empresa, Multi3DPrint, desarrolla las tecnologías de fabricación mediante impresión 3D que permitirán obtener formatos completamente personalizados.
La adaptación de tecnologías avanzadas de 'farmacompounding' y extrusión para el desarrollo de estos nuevos productos recae en Aimplas, que optimizará así tanto los procesos de fabricación como las formulaciones obtenidas.
El centro de investigación sanitaria Isabial aporta, por su parte, el conocimiento clínico necesario para definir las necesidades de los pacientes y validar las soluciones desarrolladas desde el punto de vista sanitario, al tiempo que la Universidad Miguel Hernández de Elche participa en la investigación científica y en la evaluación de la funcionalidad de los nuevos nutracéuticos.