Familiares de los 2.388 fusilados en Paterna piden sin rencor justicia y recuperar la memoria para que no vuelva a pasar

Homenaje a la víctimas sepultadas en las fosas comunes del cementerio de Paterna
GVA
Actualizado 13/12/2018 17:10:35 CET

VALÈNCIA, 13 Dic. (EUROPA PRESS) -

Familiares de los 2.388 fusilados en el cementerio valenciano de Paterna entre 1939 y 1956 han reclamado este jueves "sin rencor" y "con el corazón en la mano" justicia y que se mantenga viva la memoria de la historia de los represaliados tras la Guerra Civil para que las generaciones futuras sepan "qué ha pasado" y que "nunca más vuelva a pasar".

El Palau dels Català de Valeriola, sede de la vicepresidencia de la Generalitat, ha abierto este jueves sus puertas para recibir a más de 80 familiares de víctimas sepultadas en las fosas comunes del cementerio de Paterna en un acto de "reparación, justicia y memoria", según ha destacado la también consellera de Igualdad, Mónica Oltra.

Así, la presidenta de la Asociación de Familiares de Víctimas del Franquismo de la Fosa Común 112 de Paterna, Carmen Gómez, ha evidenciado que la tapia de Paterna, conocida como el paredón de España, es "un lugar emblemático" que "refleja todo lo ocurrido en esta época tan mala de nuestra historia" con "juicios sumarísimos a civiles con un código militar que terminaban siendo fusilados y enterrados como animales". "Fue un espectáculo dantesco que no puede dejar indiferente a nadie", ha reivindicado.

Por ello, ha reclamado "abrir las cunetas y sacar a los víctimas" para darles un entierro "no por ideología, sino por dignidad humana" y "se conozca la verdad para poder cerrar las heridas que aún siguen abiertas" sobre la muerte de estos ajusticiados que "dieron la vida por no querer exiliarse en defensa de la democracia y la libertad", un "sacrificio ocultado a nuestros jóvenes".

Así, ha considerado "una obligación moral" que las nuevas generaciones conozcan las historias de entonces, de "cómo las madres prohibían a los niños jugar y moverse cerca del cementerio cuando oían los tiros de gracia, que les marcaban cuántos habían sido fusilados cada día, y cómo luego al acercarse veían la tierra sucia de sangre y sabían".

"Cómo olvidar este mal sueño y tanto sufrimiento", ha reivindicado Gómez que ha recalcado que estos homenajes deben servir para "hacernos más libres y mejor personas" y que "los errores del pasado no vuelva a producirse".

MUJERES, REPRESALIADAS POR SER SÍMBOLO DEL PROGRESO

Del mismo modo, la presidenta de la Asociación por la Memoria Histórica de Carlet, Amelia Hernández, ha reivindicado el papel de las mujeres que fueron doblemente represaliadas tras la guerra por representar "el ideal de la libertad" y ser "símbolo del progreso social del que hoy disfrutamos" y que al someterlas a "una humillación colectiva se quiso dinamitar los avances conseguidos en la II República".

De los 2.388 fusilados hubo 19 mujeres pese a no tener ninguna de ellas delitos de sangre y a las supervivientes se les relegó por "el sistema jerárquico patriarcal del nacionalcatolicismo" que se marcó como objetivos que no pudieran alimentar ni educar sus hijos. Este analfabetismo fue "un desastre con consecuencias que aún se sufren en la sociedad actual".

Por todo ello, el presidente de la Asociación de Familiares de Víctimas de la Fosa 113 del Cementerio de Paterna, Santi Vallés, ha reivindicado "sin odio, ni rencor, ni afán de revancha, sino desde el convencimiento democrático profundo que sale del alma" que "se sepa la verdad" para que "estos crímenes no vuelvan a producirse".

Por su parte, el historiador paternero Vicent Gabarda, autor del estudio más completo sobre los fusilamientos en la Comunitat Valenciana, ha explicado que comenzó con las investigaciones cuando un compañero de facultad le comentó que había alguien fusilado de su pueblo en el cementerio de Paterna.

Así, comenzó a trabajar para que se conociera la realidad de la represión franquista buscado la información de las personas ejecutadas por la Comunitat. Garbarda ha admitido que en un principio no comprendió muy bien el empeño de los familiares de exhumar los restos de sus allegados cuando "se encontraban enterrados en un cementerio y no en descampados, y no eran personas desaparecidas sino que había libros de registros civiles en los que figuraban".

Sin embargo, después de conocer las historias que estaban detrás de estas víctimas de represión cambió "totalmente" su punto de vista y comprendió que realmente no estaban enterradas sino que fueron "lanzadas en el interior de fosas comunes" y que "estaban clamando por salir del fondo". Por ello, ha agradecido a las familias haber "mantenido viva la llama de su recuerdo" para que se conozca la historia.

BANCO DE ADN

Por su parte, Oltra ha mostrado "el compromiso absoluto" de este Consell con la "gente invisibilizada" y con la recuperación de la memoria histórica para "construir un futuro democrático de igualdad, libertad y solidaridad, donde todas las personas tengan garantizados los mismo derechos y las mismas oportunidades. Aunque estén muertas", ha puntualizado.

Por ello, el Consell destinará en los presupuestos de 2019 una partida de 350.000 euros para la puesta en marcha de un banco de ADN, en colaboración con Fisabio, que facilite la identificación de las víctimas del franquismo ejecutadas en Paterna y enterradas en una fosa común del cementerio. Esta partida forma parte del crédito de 1.100.000 euros destinados por el Gobierno del Botànic al Instituto de Memoria Democrática.

Asimismo, también se destinará el próximo año "un crédito de más de 614.000 euros para la apertura en la Comunitat Valenciana de fosas de víctimas de la Guerra Civil y el Franquismo, de las que 450.000 euros se destinarán a subvencionar a las asociaciones memorialísticas".

"No se trata solo de un gesto ético, de un homenaje vacío de contenido, sino que se concreta con unas líneas presupuestarias necesarias para llevar a cabo los objetivos de la Ley Valenciana de Memoria Democrática y para la Convivencia", ha señalado.

Así, ha repasado algunas de las medidas de la Ley que ya se han puesto en marcha durante este primer año, entre las que cabe señalar la creación de una Cátedra Interuniversitaria de Memoria Democrática o la concesión de subvenciones a entidades sin ánimo de lucro y entidades locales para proyectos e iniciativas en materia de recuperación de la memoria histórica.

Además, se han finalizado los trabajos de elaboración de mapas de las zonas donde se localizan, o se cree que están, restos de víctimas ejecutadas durante la guerra o la postguerra en las provincias de Valencia y Alicante, cuyos datos están siendo supervisados por el Instituto Cartográfico Valenciano, mientras que los de la provincia de Castellón se están ultimando"