Tres colegios transforman sus aulas en pequeñas compañías de ópera con la colaboración del Teatro Real

Actualizado 10/06/2008 0:29:16 CET
Javier del Real

MADRID, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

Tres colegios de la Comunidad de Madrid han transformado sus aulas en pequeñas compañías de ópera, con la colaboración del Teatro Real, trabajando a lo largo de todo el curso escolar en el montaje de una "ópera" íntegramente creada y protagonizada por los alumnos, en total unos 70 entre 6 y 11 años: redacción del libreto, composición de la música, interpretación de los instrumentos y personajes, diseño de luces, creación y realización de vestuario y atrezzo, caracterización, etc.

Según explicaron hoy los profesores implicados en este proyecto, éste "da la oportunidad a los niños de hablar y expresarse por sí mismos y de tener una imagen muy real de lo que ellos mismos son". "Además nos ven más cercanos también a nosotros", agregaron. La finalidad del proyecto es utilizar el trabajo en equipo dentro de una compañía de ópera, que articula y relaciona entre sí las labores técnicas y las artísticas, para estimular el proceso de aprendizaje de todas las asignaturas escolares.

Un grupo de 1º de Primaria (6/7 años), del Colegio Nuestra Señora de la Victoria, de Villarejo de Salvanés, un grupo de 2º de Primaria (7/8 años) del Colegio El Quijote, de Vallecas, y otro de 5º de Primaria (10/11 años) del Colegio Enrique Tierno Galván, de Móstoles, son los elegidos entre los más de 2.000 centros a los que se les presentó la iniciativa y de los que se apuntaron 64 profesores.

Los niños han creado sus propias compañías de ópera, elegido su nombre, su lema, diseñado el logotipo y estructurado todo el trabajo como profesionales y artistas implicados en la puesta en escena de una ópera: escritores, músicos/compositores, director/a de escena, director/a de producción, escenógrafos/carpinteros, electricistas/iluminadores, relaciones públicas, diseñadores de maquillaje y vestuario, y documentalistas...

La base de todo el proceso, que ha supervisado el coliseo madrileño como parte de su Proyecto Pedagógico, ha consistido en la delegación progresiva de la responsabilidad de los adultos a los niños, de tal manera que éstos realizan la representación final sin ninguna ayuda de adultos. El resultado se ha visto "tanto en rendimiento escolar como en las relaciones sociales", afirmaron los profesores.

APRENDIZAJE PARA LOS PROFESORES

Por su parte, los profesores han asistido a un curso de formación de un año en el Teatro Real, impartido por la pedagoga americana Mary Ruth McGinn en el marco del Proyecto Pedagógico, que a lo largo del este curso lectivo les ha permitido desarrollar la iniciativa en sus centros educativos.

McGinn explicó que este proyecto pedagógico, que viene desarrollando con éxito desde hace 25 años el Metropolitan de Nueva York, también se ha implantado en la Washington National Opera con idénticos resultados. El proyecto español cuenta con el apoyo financiero de la Fundación Saludarte.

"Estas enseñanzas buscan responsabilizar al alumno y descubrir la importancia del trabajo en equipo y también individual. Les permite mejorar su autoestima y llevar a la práctica aquello que de otra manera se hubiese quedado en la teoría. El espectáculo final que ponen en pie es sólo la razón para aprender durante el curso, pero lo importante es el proceso", aseguró Mary Ruth McGinn.

TRES TEMAS DIFERENTES

Los alumnos de cada uno de los centros participantes han desarrollado sus proyectos en torno a tres temas diferentes elegidos por ellos mismos: 'La importancia de los niños para el futuro'; 'La empatía nos hace libres' y 'No nos dejan opinar'.

Este último, llevado a cabo por los más pequeños de los tres grupos, los alumnos de 1º de Primaria del Colegio Nuestra Señora de la Victoria, de Villarejo de Salvanés, resultó especialmente revelador puesto que la mayoría aún no sabía leer ni escribir al principio del curso.

Mario Vadillo (compositor) y Nerea Cadenas (relaciones públicas), dos de los niños participantes de este centro, explicaron a la perfección y con un nivel lingüístico digno de resaltar, algunas de las peculiaridades de su proyecto que requirió, sobre todo, "esforzarse mucho e intentarlo muchas veces hasta que saliera bien", dijo Mario. "El mensaje que queremos transmitir es que nosotros también tenemos opinión sobre lo que nos afecta, aunque los padres crean que somos demasiado pequeños", añadió confesando que al principio no sabía bien lo que quería decir eso de hacer una ópera.

Los profesores implicados en esta iniciativa destacaron los efectos "altamente positivos" que tiene y señalaron que sería deseable una "continuidad" para estos proyectos, porque es algo que merece la pena, aunque necesitarían "más medios y una carga horaria suficiente", aseguraron.