La obra literaria 'Tacande', del escritor Gregorio Javier Hernández, obtiene el Premio de novela 'Benito Pérez Armas'

Actualizado 06/10/2008 19:52:04 CET

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 6 Oct. (EUROPA PRESS) -

La obra literaria 'Tacande', del profesor de Biología Gregorio Javier Hernández González, ha resultado ganadora de la vigésimo cuarta edición del Premio de Novela 'Benito Pérez Armas', instituido por CajaCanarias, según informó hoy la entidad bancaria en una nota.

El autor, nacido en La Palma, reside actualmente en Lanzarote tras haber vivido varias décadas en Tenerife, y concurrió a la convocatoria de este certamen, dotado con un único galardón de 15.000 euros, con la obra antes mencionada que presentó bajo el seudónimo de 'M. Luzardo'.

El argumento de la novela galardonada se vertebra a partir de la muerte de Romo y narra la historia de su familia, dueña de una hacienda. En torno a esta familia se narran otras vidas que giran alrededor de la casona y sus plantaciones.

El jurado que emitió el fallo, al que se presentaron un total de 19 trabajos, estuvo integrado por el presidente de CajaCanarias, Álvaro Arvelo; la escritora Cecilia Domínguez Luis; el periodista y escritor Juan Cruz; el catedrático de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de La Laguna, Juan Manuel García Ramos; entre otros.

En opinión de los miembros del jurado, "la novela presenta una estructura sólida y cuidadosamente hilada, y recuerda al realismo mágico que se respiraba en 'Macondo', el pueblo ficticio que recreó García Márquez en 'Cien años de soledad' o en 'Comala', el pueblo fantasma que ideó Juan Rulfo en 'Pedro Páramo'".

LEYENDA DE TACANDE

Para la elaboración de la novela, el autor se inspiró en la leyenda de Tacande, un paraje situado en el municipio de El Paso, en La Palma, y del que se cuenta la aparición de una mujer que regresó del 'más allá' y protagonizó una serie de fenómenos extraños durante 87 días en el año 1.628.

El jurado argumentó que 'Tacande' se trata de una novela en la que las historias están "perfectamente enlazadas y cerradas" y donde la prosa es "ágil y rica en adjetivación, lo que le confiere a la novela una fusión muy interesante de historias articuladas a un núcleo central".

"Asimismo, --continuó-- la narradora tiene una voz interesante que lleva la narración con diversos cuentos, sentencias y reflexiones propias de su carácter, ya que es una mujer mayor, solitaria, partera y conocedora de los signos de la muerte".