El sector del metal empieza a poner freno al absentismo limitando los complementos por bajas médicas

Confemetal advierte de que el sector necesitará 350.000 trabajadores cualificados en los próximos años

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Archivo - Operarios trabajando en una fábrica - Jorge Peteiro - Europa Press - Archivo
Europa Press Economía Finanzas
Publicado: domingo, 25 octubre 2026 9:42

MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los nuevos convenios colectivos del metal han comenzado a recortar los complementos por Incapacidad Temporal (IT) derivada de enfermedades comunes para atajar el repunte del absentismo laboral en un sector al que faltan cada día más de 140.000 trabajadores de los más de 2,7 millones de asalariados y autónomos que operan en él.

En concreto, según un informe sobre negociación colectiva de la patronal Confemetal, para frenar el continuo incremento del absentismo, que se ha disparado un 95% en el sector del metal desde 2021, los nuevos convenios colectivos del metal están sustituyendo el tradicional blindaje del 100% del salario desde el primer día de baja por un sistema con mayores límites y penalizaciones económicas.

La medida más extendida es la reducción de la duración máxima de estos complementos empresariales, fijando topes de entre 100 y 200 días para mantener el sueldo íntegro, como en el convenio de la industria del metal de Huelva, tras los cuales el trabajador pasa a percibir únicamente la prestación básica oficial.

A esto se suma el castigo a la reincidencia, restringiendo o eliminando las mejoras a partir de la segunda o tercera baja dentro de un mismo año natural. De este modo, en el comercio del metal de Burgos la primera baja se cubre 20 días al 100%, la segunda se reduce a 10 días y la tercera queda sin complemento alguno, mientras que en provincias como Alicante, Castellón o Tenerife se recorta al 50% o al 60% el salario cobrado durante los tres primeros días a partir de la segunda ausencia.

Como herramienta complementaria, la negociación colectiva está imponiendo la creación o ajuste de pluses vinculados directamente a la presencia física efectiva del trabajador, de manera que superar un tope determinado de ausencias al mes o al año (justificadas o no) supone la pérdida total del cobro del incentivo.

Así, por ejemplo, en el convenio del comercio del metal de Madrid, el plus de mejora de productividad (1,5% del salario) exige no tener más de 8 horas al mes de ausencias laborables, mientras que en los convenios de Ourense y Jaén se crea y consolida un plus de "asistencia efectiva" que desaparece en caso de ausencias continuadas.

Asimismo, varios convenios, como el de Alicante, recogen expresamente que los complementos de baja finalizarán en el momento en que se extinga la relación laboral, evitando prolongar el pago tras el fin del contrato.

Por norma general, las restricciones y recortes en el cobro del 100% no se aplican cuando la baja se debe a accidentes de trabajo o enfermedades profesionales; maternidad, paternidad o riesgos durante el embarazo, y hospitalización o intervenciones quirúrgicas graves.

El absentismo es uno de los problemas sobre el que más alertando las organizaciones empresariales por el impacto negativo que tiene sobre la producción, la gestión de los turnos y el clima laboral.

De hecho, se trata de uno de los asuntos clave que la patronal CEOE, de la que forma parte Confemetal, quiere abordar con CCOO y UGT para poder renovar el acuerdo interconfederal de negociación colectiva (AENC). El último de estos acuerdos expiró en 2025 y las partes todavía no se han sentado a negociar un nuevo pacto.

Pese a todo, la negociación colectiva del metal está prestando una atención creciente a la incapacidad temporal por contingencias comunes, por su impacto negativo sobre la producción del sector, mediante herramientas dirigidas a mejorar la gestión del absentismo.

Según cálculos recogidos en un informe de Confemetal sobre el absentismo laboral en el periodo 2021-2024, los costes asociados a las ausencias por enfermedades comunes alcanzaron los 2.870 millones de euros en 2024, un 90,6% más que en 2021, siendo el lunes el día que concentra el pico de mayores bajas semanales.

SUBIDA SALARIAL DEL 4,34% EN LOS NUEVOS CONVENIOS DEL METAL

La negociación colectiva del metal se articula a través del Convenio Estatal del Metal (CEM), que establece el marco común del sector en materias como la clasificación profesional, la formación o la prevención de riesgos laborales, así como por una extensa red de convenios colectivos provinciales y autonómicos que adaptan las condiciones laborales a la realidad económica y productiva de cada territorio.

Este modelo da cobertura a un sector formado por 220.000 empresas y más de dos millones de trabajadores vinculados a actividades tan diversas como la industria manufacturera, las instalaciones, el mantenimiento, la reparación o el comercio especializado del metal.

En 2026 se han firmado 15 convenios en el sector que establecen un incremento salarial medio del 4,34%, con efectos sobre 222.000 trabajadores.

De forma paralela, hay 40 convenios colectivos del sector con efectos económicos en 2026 que dan cobertura a 1,3 millones de trabajadores. De ellos, un total de 25, tres de cada cinco, incorporan cláusulas de garantía salarial vinculadas a la evolución de los precios, que dan cobertura a cerca de 870.000 trabajadores de la industria y los servicios del metal.

Estos mecanismos permiten revisar automáticamente las tablas salariales en aquellos casos en los que la inflación supera las subidas salariales pactadas. Por norma general, se acomete una subida adicional de un punto o bien se cubre el diferencial frente al encarecimiento de la cesta de la compra.

Los estudios anuales elaborados por Confemetal sobre la negociación colectiva de la Industria y Servicios del Metal y del Comercio del Metal muestran que durante 2025 los convenios colectivos mantuvieron una evolución positiva de los salarios y de las condiciones laborales.

Así, en 2025, el incremento salarial medio ponderado, entendido como la combinación de los aumentos salariales pactados y la reducción del tiempo de trabajo, alcanzó el 3,4% en la industria y los servicios del metal y el 3% en el comercio del metal.

Estos incrementos han ido acompañados de recortes graduales en el tiempo de trabajo, según Confemetal, situándose la jornada media anual por debajo de las 1.750 horas en la industria y los servicios del metal (38-38,5 horas semanales).

"Estos avances deben seguir apoyándose en mejoras de productividad, innovación y competitividad empresarial, especialmente en un contexto económico marcado por la incertidumbre energética, los cambios tecnológicos y la creciente competencia internacional", subrayan desde Confemetal.

SE NECESITAN 350.000 TRABAJADORES EN EL SECTOR

En paralelo, la patronal del metal advierte de que uno de los principales retos del sector es solucionar la falta de profesionales cualificados.

Según sus cálculos, las empresas del sector necesitarán incorporar alrededor de 350.000 nuevos trabajadores en los próximos años para atender la demanda asociada al crecimiento de actividades estratégicas, como la Defensa y la Seguridad, la transición energética, las instalaciones vinculadas a la climatización, la eficiencia energética y numerosos oficios tradicionales.

A ello se suma el relevo generacional derivado de las jubilaciones previstas en las actividades industriales, estimándose que cerca de 240.000 profesionales abandonarán el mercado laboral en los próximos años.

"Garantizar la disponibilidad de talento cualificado constituye, por tanto, una prioridad para mantener la competitividad y capacidad de crecimiento del sector", subrayan desde la patronal metalúrgica.

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