Archivo - Edificio del Banco de España. - Carlos Luján - Europa Press - Archivo
MADRID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
Investigadores del Banco de España y del Banco de Portugal han advertido de que la integración económica entre ambos países es considerable, pero muy desigual, con avances destacados en el comercio de bienes y los mercados eléctricos mayoristas, frente al menor desarrollo del comercio de servicios, la movilidad laboral y la inversión financiera no bancaria.
Ambas instituciones han publicado este jueves el documento ocasional "Perspectives on the Iberian Economic Integration", con motivo de la celebración del seminario "Iberian Economic Integration", inaugurado por el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, y su homólogo portugués, Álvaro Santos Pereira.
El documento analiza el funcionamiento del mercado único europeo a partir de la experiencia de España y Portugal, dado que su proximidad geográfica, su frontera común y su pertenencia conjunta a la Unión Europea desde 1986 los convierten en un caso de estudio especialmente útil.
El análisis se organiza en torno a las cuatro libertades del mercado único y evalúa la integración en comercio, energía, movilidad laboral y mercados de capitales.
Según las conclusiones del informe, la integración ibérica es considerable, pero muy desigual entre dimensiones. El comercio bilateral de bienes y los vínculos en las redes de producción se han intensificado notablemente desde la adhesión. Además, los mercados eléctricos mayoristas presentan un grado de integración excepcional, gracias a la fuerte complementariedad entre la generación solar española y la hidroeléctrica portuguesa.
En cambio, el comercio de servicios, los expertos han advertido de que la movilidad laboral y la inversión financiera no bancaria siguen relativamente poco desarrollados.
Estos resultados indican que el marco jurídico del mercado único ha generado una integración profunda en algunos mercados, pero ha dejado otros fragmentados.
"Cerrar las brechas pendientes exige reforzar la aplicación efectiva de las normas, la cooperación regulatoria y el reconocimiento mutuo, junto con la inversión en infraestructuras y sistemas administrativos interoperables", han señalado los expertos de ambas instituciones.