Archivo - Jamón ibérico de Cinco Jotas - CINCO JOTAS - Archivo
SEVILLA, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
Osborne, que cuenta con marcas de jamones como Cinco Jotas y Sánchez Romero Carvajal, ha advertido del impacto que tendrá en las ventas del grupo, que rondará entre los dos y tres millones de euros, el impacto de la peste porcina africana (PPA) que ha provocado el cierre para los ibéricos españoles en México y Japón.
El consejero delegado de Osborne, Fernando Terry, ha explicado que ambos mercados estaban registrando una evolución favorable para la compañía antes de las restricciones por la PPA, donde ahora no pueden vender sus ibéricos. El directivo ha diferenciado la situación de México, donde Osborne contaba con un negocio más consolidado, de la de Japón, un mercado en crecimiento en el que había cambiado de distribuidor y estaba realizando inversiones. "Estábamos vendiendo más que nunca", ha indicado sobre el mercado nipón.
Terry ha explicado que la regionalización permite a la compañía mantener sus exportaciones a destinos como la Unión Europea, Estados Unidos y China, mientras que las restricciones impiden continuar los envíos a México y Japón.
Ante este escenario, el consejero delegado ha asegurado que Osborne está buscando otros destinos para las piezas que no puede comercializar en los mercados afectados y que, por el momento, no está sufriendo un exceso de inventario por esta causa.
De esta forma, Terry ha subrayado que el crecimiento orgánico en otros países está "compensando parcialmente" el impacto de las restricciones en México y Japón, aunque ha evitado asegurar que los nuevos mercados puedan absorber a corto plazo toda la pérdida.
En este contexto, ha destacado la apertura de mercados en el sudeste asiático y ha defendido la internacionalización como un pilar del crecimiento de Osborne.
Terry ha advertido de que la recuperación de los destinos cerrados por la PPA no será inmediata. "Si se abre el mercado, no se va a abrir mañana", ha explicado, al plantear un horizonte de dos o tres años, condicionado a la evolución de los casos y a su gestión.
De esta forma, el directivo confía en una buena gestión por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Generalitat de Cataluña, ya que se trata de un asunto "muy serio" y "muy complejo" que exige actuar de forma "muy escrupulosa".
El impacto de la PPA se suma, según Terry, a otras dificultades para el negocio internacional, como los aranceles, los tipos de cambio y las nuevas exigencias regulatorias.