Publicado 11/03/2020 19:01CET

Agricultura.- Un estudio constata diferencias económicas entre poblaciones prehistóricas por la gestión de cultivos y rebaños

Un estudio constata diferencias económicas entre poblaciones prehistóricas por l
Un estudio constata diferencias económicas entre poblaciones prehistóricas por l - UAB - Archivo

El estudio de la UAB también constata diferencias en la alimentación de las élites, con una dieta más rica en carne

MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

El equipo de investigación del Grupo de Arqueoecología Social y Mediterráneo (ASOME) de la Universitat Autnoma de Barcelona (UAB) ha liderado un estudio internacional que reconstruye la dieta de la sociedad argárica (2220 aC - 1550 aC) y permite discernir las estrategias de subsistencia de las diferentes poblaciones prehistóricas del sudeste peninsular, constatando diferencias económicas entre ellas.

Publicado en 'PLOS ONE', el estudio se ha llevado a cabo con materiales biológicos recuperados en las excavaciones de La Bastida (Totana, Murcia), una de las primeras ciudades de Europa, y otro asentamiento más pequeño, el de Gatas (Turre, Almería).

Para hacer el estudio se han analizado los restos humanos de 75 individuos (52 de La Bastida y 23 de Gatas), huesos de 29 animales y 105 semillas carbonizadas (76 granos de cebada y 29 de trigo).

Se trata del primer trabajo que ha analizado todos los niveles de la cadena trófica de una sociedad prehistórica del Mediterráneo occidental (plantas y animales herbívoros, carnívoros y omnívoros). El análisis combinado de los isótopos estables de nitrógeno y de carbono, que discierne entre diferentes tipos de alimentos vegetales, animales, terrestres y acuáticos, ha permitido reconstruir toda la cadena alimentaria e interpretar los resultados a partir de un conjunto muy fiable de datos comparativos.

El estudio indica que ambas poblaciones compartían una dieta muy similar, basada principalmente en el consumo de cebada y, en menor grado, de trigo, con una cierta aportación de carne y lácteos. Pero aplicaron estrategias de subsistencia diferenciadas.

Así, los habitantes de La Bastida cultivaron las tierras fértiles del Guadalentín, lejos de la montaña y del entorno incultivable que rodeaba esta ciudad. Los animales pacieron en estos cultivos y se alimentaron del rastrojo de los cereales, probablemente en cercados montados después de la cosecha. Esta gestión complementaria de los rebaños hizo que el estiércol aportara un valioso abonado a las tierras, que aumentaba la fertilidad y la rentabilidad de los cultivos.

En Gatas, en cambio, la población hizo una gestión más extensiva, con buena parte de la alimentación de los animales basada en los recursos naturales del entorno.

"La Bastida practicó una gestión más intensiva y conjunta de los cultivos y rebaños, que le permitió disfrutar de una economía agraria con capacidad para alimentar una población bastante numerosa --un millar de personas en aquel periodo--", explica Cristina Rihuete, investigadora del Departamento de Prehistoria de la UAB.

Según la investigadora, este sistema le comportó, a pesar de cultivar en unos terrenos cada vez más degradados por el uso regular intensivo, una economía productiva mejor que la de otras poblaciones más pequeñas de su alrededor. "Aquí radica uno de los éxitos económicos diferenciales de la gestión de La Bastida, hasta ahora insospechado, que favoreció indudablemente su dominio político y territorial", añade.

Los datos apuntan que el declive de La Bastida habría empezado sobre el 1750 aC. "Dietas más pobres en proteína y una gestión agropecuaria más intensiva son indicios de la crisis de subsistencia que, según nuestra hipótesis, causó el final abrupto de la sociedad argárica, aunque necesitamos continuar investigando para confirmarlo", señala por su parte Roberto Risch, investigador también de Prehistoria de la UAB.

Por otro lado, el estudio ha permitido establecer por primera vez la edad a la que los niños eran destetados en la Edad de Bronce en la Península Ibérica. Los restos analizados indican que entre los 18 meses y los 2 años ya habían culminado el proceso de sustitución de la leche materna por una alimentación basada principalmente en papilla de cereales.

Hombres y mujeres se alimentaban igual en La Bastida, pero el hecho de que en los tres individuos de las dos tumbas más ricas (dos mujeres y un hombre) se haya encontrado una mayor proporción de carne y lácteos apunta a una diferenciación social de clase.

LLAMADA A REVISAR ESTUDIOS DE DIETA PREHISTÓRICA

Los resultados y la comparación con estudios isotópicos de otros yacimientos en los que se han estudiado solo restos humanos cuestionan la reconstrucción que se ha hecho de la dieta prehistórica y aconseja revisarla, según los investigadores.

"Si hubiéramos analizado solo los huesos humanos, habríamos interpretado una dieta diferente entre los habitantes de La Bastida y los de Gatas", precisa Corina Knipper, investigadora del Curt-Engelhorn-Centro Archaeometry de Mannheim y primera firmante del artículo.

De la variación de nitrógeno se habría deducido que los primeros tenían una dieta basada mayoritariamente en carne y lácteos. Pero esto no fue así por la cantidad de molinos para hacer harina y dispositivos de almacenamiento de grano recuperados en La Bastida, señalan en el estudio.

"Analizar la composición isotópica de los cereales nos ha permitido precisar a qué se debe esta diferencia. Los altos valores de nitrógeno-15 en los individuos de La Bastida obedecen a la mayor presencia de este isótopo natural en el estiércol de los rebaños y a su transferencia a los cereales que formaban la base de la dieta", señala Jordi Voltas, investigador de la Unidad Mixta CTFC - AGROTECNIO y de la Universitat de Lleida.

En el estudio, además de los miembros de ASOME del Departamento de Prehistoria de la UAB, han participado investigadores del Curt-Engelhorn-Centre Archaeometry gGmbH Mannheim de Alemania, el Danube Private University-Centre of Natural and Cultural Human History de Austria, la Unidad Mixta CTFC - AGROTECNIO y la Universidad de Lleida.

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