Ebele Okoye, Premio Harambee: "No podemos hablar de futuro en Nigeria sin el 50% de la población, las mujeres"

Ebele Okoye, Premio Harambee 2018
EUROPA PRESS
Publicado 06/03/2018 13:15:25CET

   MADRID, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

   La farmacéutica nigeriana Ebele Okoye, ganadora del Premio Harambee 2018 a la promoción e igualdad de la mujer africana, ha indicado que en África las mujeres siguen siendo un "recurso oculto e inexplorado" pero totalmente imprescindible para el desarrollo de la sociedad y ha afirmado que "no se puede hablar de futuro" en Nigeria sin contar con el 50 por ciento de la población, que son las mujeres.

   "Hablamos mucho de esto, de reconocer a la mujer y de lo que puede aportar en la economía y la vida social. Las mujeres pueden aportar muchísimo, son el 50% de la población y no podemos hablar de futuro sin hablar de esta parte del país, hay que reconocerlo", ha subrayado Okoye en una entrevista con Europa Press, preguntada por el Día Internacional de la Mujer, que se celebra este 8 de marzo.

   En este sentido, durante una rueda de prensa este martes 6 de marzo en el Centro Internacional de Prensa, en Madrid, Okoye ha precisado que ahora están "despertando" en África en lo que se refiere a los derechos de las mujeres africanas, para luchar por que disfruten de los mismos derechos que las mujeres de las sociedades occidentales.

   "Aquí (en España y en las sociedades occidentales) las mujeres tienen mucho más derechos, allí (en África) estamos despertando a la gente para que también las mujeres gocen de estos mismos derechos", ha subrayado durante el acto, que se ha celebrado en el marco de su visita a Madrid para recibir el Premio que le ha otorgado la ONG Harambee, y que está patrocinado por los Laboratorios René Furterer.

   En todo caso, ha señalado que las mujeres siguen siendo "el recurso oculto que queda completamente inexplorado" en África. Si bien, ha reivindicado la "enorme contribución" que pueden hacer al desarrollo nacional y al progreso económico. Para ello, según ha añadido, "necesitan la educación que les permita asumir funciones de liderazgo".

   Okoye ha explicado que en su país, Nigeria, donde viven 162 millones de poersonas de las cuales, el 50 por ciento son mujeres, existe una "amplia brecha de género" y un número "bajísimo" de mujeres que ocupan cargos públicos. Además, ha puesto de relieve que, sobre todo en el norte del país, las mujeres sufren violencia y las consecuencias de una tradición "patriarcal" en la que "el hombre ocupa un puesto privilegiado".

   "En el norte se nota muchísimo. Allí las mujeres no pueden salir ni siquiera a la calle sin un hombre. Además, en Nigeria es muy difícil que una mujer herede o compre un terreno. Esto lo tenemos que ir cambiando poco a poco", ha indicado.

UNIVERSITARIAS QUE CAPACITAN A MUJERES RURALES

   Estas situaciones, les hicieron pensar en la necesidad de un programa que hiciera conscientes a las estudiantes universitarias de sus oportunidades y responsabilidades. Así diseñaron el programa AMAD de Desarrollo de Liderazgo para mujeres y niñas, el cual dirige la propia Okoye, y que consta de dos fases.

   La primera es una etapa teórica en la las mujeres acuden a seminarios y conferencias de expertos y emprendedores para que aprendan a descubrir las necesidades de su entorno; y una segunda fase práctica, en la cual las estudiantes llevan a cabo proyectos de cooperación comunitaria que dejan un impacto positivo.

   Desde el año 2008, un total de 270 universitarias han participado en el proyecto y, a su vez, han capacitado a más de mil mujeres en habilidades empresariales y para la industria. Muchas de estas mujeres han recibido microcréditos con los que han emprendido pequeños negocios de confección o venta de yuca, entre otros.

   Además de los microcréditos, el proyecto AMAD, que se desarrolla en las comunidades de Iloti, Irawo y Odolewu con unas 10.000 mujeres y niñas beneficiarias, tiene como objetivos: la alfabetización para poder incorporarse al sistema escolar; proporcionar autoestima y habilidades a las adolescentes; ofrecer servicios médicos y dentales básicos; e instalar máquinas y herramientas simples para el procesamiento de la yuca y el aumento de la productividad.

MATRIMONIO PRECOZ Y ABLACIÓN

   En el ámbito educativo, Okoye ha puesto de manifiesto que la mayoría de las mujeres en Nigeria, sobre todo en las zonas rurales, no pueden acceder a la educación después del nivel secundario y muchas veces "se ven obligadas a abandonar la escuela, iniciar un matrimonio precoz o aceptar una servidumbre doméstica". También ha lamentado que a menudo son víctimas del tráfico de personas.

   Aunque la Declaración de los Derechos del Niño aprobada en 2003 establece que la edad mínima para el matrimonio son los 18 años, solo 23 de los 36 estados de Nigeria han aplicado alguna medida en este sentido ya que la constitución del país no establece una edad mínima para contraer matrimonio. Algo parecido ocurre con la ablación del clítoris, en la que, según ha preciado Okoye, "Nigeria encabeza el ranking mundial".

   En este contexto, Okoye insiste en la necesidad de la educación y capacitación para el liderazgo de la mujer africana y apoya que esta tenga más visibilidad en las instituciones no solo de sus países sino también en Europa. "Toda África y sobre todo Nigeria necesita líderes responsables para resolver los numerosos problemas sociales que afectan a la región", ha defendido.