El 96% de las víctimas de violencia sexual por sumisión química no comunica la agresión a las autoridades, según estudio

Archivo - Varias personas reunidas en un ambiente festivo en el Arco del Triunfo a 7 de mayo de 2021, en Barcelona (España).
Archivo - Varias personas reunidas en un ambiente festivo en el Arco del Triunfo a 7 de mayo de 2021, en Barcelona (España). - Lorena Sopêna i Lòpez - Europa Press - Archivo
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Publicado: jueves, 22 octubre 2026 14:08

MADRID 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un 95,7% de las víctimas que han sufrido violencia sexual facilitada por drogas (VSFD o sumisión química con finalidad sexual) en contextos de ocio nocturno no ha comunicado la agresión a los servicios sanitarios, psicológicos, policiales o judiciales, según un estudio liderado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y la Universidad de Alcalá (UAH).

En este sentido, el informe revela que, entre las 583 personas que declararon haber sufrido VSFD, el 17,5% nunca había contado lo ocurrido a nadie, el 78,2% lo había comunicado exclusivamente a su entorno cercano y el 4,3% lo había hecho a algún servicio sanitario, psicológico, policial o judicial. En concreto, el 1,9% había informado a instituciones policiales o judiciales.

El estudio, publicado en 'Frontiers in Public Health', también refleja la diferencia en la comunicación a instituciones según la estrategia de agresión sexual empleada por el perpetrador. Mientras que el 34,2% de las víctimas de sumisión química proactiva -aquella en la que el agresor administra de forma encubierta o forzada sustancias a la víctima- había comunicado la agresión a alguno de estos servicios, la proporción desciende hasta el 1,4% cuando el agresor se había aprovechado del consumo voluntario de alcohol por parte de la víctima.

Igualmente, los investigadores proponen un modelo conceptual en el que confluyen diversas barreras que pueden dificultar el reconocimiento de la agresión, su comunicación y la búsqueda de ayuda. Entre ellas destacan los mitos asociados a la sumisión química, las alteraciones de la memoria provocadas por las sustancias, la ausencia de lesiones físicas visibles y los estereotipos sexistas que "pueden favorecer la culpabilización de las víctimas".

EVITAR CUESTIONAMIENTO HACIA LAS VÍCTIMAS

"La interacción de estos factores podría contribuir a que las agresiones sexuales oportunistas permanezcan especialmente invisibilizadas. Por ello, resulta fundamental evitar cualquier juicio o cuestionamiento hacia las víctimas, favoreciendo un entorno de comprensión, apoyo y confianza que facilite la comunicación de lo sucedido y la búsqueda de ayuda", ha asegurado el investigador del Departamento de Salud Pública de la UCM, Pablo Prego.

Una investigación anterior del mismo equipo, publicada en 'Public Health' en 2024, encontró que el 48,4% de las mujeres y el 27,0% de los hombres de entre 18 y 35 años declaran haber sufrido al menos un episodio de VSFD mientras estaban de fiesta.

Entre las víctimas con información disponible sobre la modalidad de consumo, el 92,6% declaró que el agresor se había aprovechado de los efectos de sustancias consumidas exclusivamente de forma voluntaria, principalmente alcohol, frente al 7,4% que refirió algún tipo de consumo involuntario de sustancias.

La investigación ha sido desarrollada por un equipo de investigadores vinculados al Observatorio Universitario de Violencia Sexual Facilitada por Drogas (ObservaVSFD), una iniciativa de carácter interuniversitario en la que participan investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y de la Universidad de Alcalá.

El Observatorio desarrolla actividades de investigación, divulgación y prevención de esta forma de violencia sexual, con el objetivo de avanzar en su conocimiento científico, visibilizar su magnitud y contribuir al desarrollo de estrategias de prevención y atención a las víctimas.

1.601 PARTICIPANTES

La muestra inicial de este estudio estuvo constituida por 1.601 participantes, seleccionados mediante un procedimiento de muestreo por cuotas según sexo, grupo de edad y comunidad autónoma de residencia, con cobertura de las 17 comunidades autónomas. De ellos, 583 (36,4%) declararon haber experimentado al menos una agresión sexual facilitada por alcohol u otras drogas durante o inmediatamente después de una actividad de fiesta u ocio nocturno.

El cuestionario fue elaborado por un equipo interdisciplinar tomando como referencia instrumentos científicos previamente utilizados en investigaciones sobre violencia sexual. Se analizaron los patrones de comunicación correspondientes a la experiencia de victimización más reciente, así como su relación con diferentes características sociodemográficas y de la agresión, incluyendo su carácter invasivo, el número de agresores, la relación previa entre víctima y agresor y la estrategia utilizada para facilitar la agresión.

Los investigadores destacan la necesidad de reorientar las campañas de prevención hacia una representación más completa de la VSFD, que incorpore la sumisión química oportunista.

"Es muy importante dejar claro que no se debe, en ningún caso, estigmatizar ni responsabilizar a la víctima por la agresión sexual sufrida, aunque el agresor se haya aprovechado del consumo voluntario de sustancias por parte de aquella. La responsabilidad debe recaer únicamente sobre quien perpetra la agresión, no sobre quien la sufre", recuerdan los autores.

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