"El programa electoral de las familias". Por Alianza por la Crianza

Archivo - (Foto de ARCHIVO) Una familia en el Parque de El Retiro, a 26 de agosto de 2023, en Madrid (España)
Archivo - (Foto de ARCHIVO) Una familia en el Parque de El Retiro, a 26 de agosto de 2023, en Madrid (España) - JESÚS HELLÍN / EUROPA PRESS - Archivo
Europa Press Sociedad
Publicado: viernes, 16 octubre 2026 19:35

Tras el anuncio del adelanto electoral, las próximas semanas se van a ver copadas por análisis, propuestas y promesas políticas. Se plantearán cuáles son las principales preocupaciones de la ciudadanía, se confrontarán ideas y perspectivas, se propondrán soluciones. Y, sin embargo, es muy probable que las necesidades de los niños, niñas y adolescentes, así como de sus familias, queden fuera del foco mediático y político. A lo sumo, serán parte del discurso relacionado con el coste de la vida, la inflación... Pero carecerán de un enfoque propio, de prioridad, de propuestas sólidas que den respuesta a la demanda que vienen haciendo desde hace demasiado tiempo, y de la que la Alianza por la Crianza somos portavoces: criar es caro, es difícil, y todas las familias, sean del tipo que sean, necesitan políticas públicas de familia e infancia sólidas y protectoras. Y recordar este mensaje es especialmente importante en una semana en la que conmemoramos el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

En España las familias están criando pese a todo. Pese a que tener hijos o hijas sea un factor de riesgo para caer en pobreza (mientras que la tasa de pobreza para la población general es del 17,8%, la de niños, niñas y adolescentes es del 28,4%); pese a que las medidas de conciliación son aún insuficientes (permisos parentales no retribuidos, permisos por nacimiento insuficientes); pese a que cuestiones tan esenciales para el desarrollo de niños y niñas y la logística de sus familias como el acceso a comedor escolar o a actividades extraescolares de calidad no estén garantizadas; pese a que algunos modelos de familia viven situaciones de precariedad enquistadas (la mitad de los hogares monomarentales están en riesgo de pobreza, el 35,5% de las familias numerosas sufren pobreza laboral). Porque, a pesar de que la familia, el reto demográfico y la sostenibilidad de las pensiones están y estarán en el centro del debate y del discurso político, las propuestas y la prioridad no son sólidas, ni perduran más allá de las campañas electorales.

Pero las familias necesitan más que promesas. Necesitan hechos. Necesitan políticas públicas basadas en evidencias, que pongan en el foco las necesidades de todos los niños, niñas y adolescentes, y en el bienestar de sus familias. Entre estas propuestas y políticas prioritarias para las familias, destaca una sobre las demás: la prestación universal a la crianza.

Como venimos recordando desde la Alianza por la Crianza, España es uno de los pocos países de su entorno político y geográfico que no tiene una ayuda a la crianza universal, una ayuda que se reconozca como un derecho del niño, niña o adolescente, y que suponga un apoyo para que las familias vean aligerado el coste asociado a la crianza. Porque esta ayuda no tiene solamente impacto en la prevención de la pobreza infantil, sino que supone la materialización del tan necesitado apoyo público a las familias que viven en nuestro país, y supone un paso más en el avance hacia la igualdad de oportunidades real. Porque dota de dignidad y apoyo material a la crianza.

Al igual que las familias, las propuestas de la Alianza por la Crianza son muchas y diversas. En primer lugar, mejora de las políticas de conciliación y de los cuidados: la conciliación es una necesidad de las familias, y un derecho de los niños, niñas y adolescentes, y no puede suponer un detrimento económico o laboral para las familias, especialmente para las madres. En segundo lugar, el reconocimiento y apoyo específico para las familias monomarentales que, en demasiados casos, crían empobrecidas y sin apoyos. En tercer lugar, un apoyo proporcional y específico para las familias numerosas, así como políticas específicas de lucha contra la pobreza infantil, pues nuestra sociedad debería ser capaz de garantizar la igualdad de oportunidades. Sin olvidar la atención y soporte para las familias con hijos e hijas con algún tipo de discapacidad. Y, por supuesto, no podemos dejar de recordar que los niños, niñas y adolescentes, así como sus familias, necesitan crecer en viviendas seguras, adecuadas y asequibles: Aproximadamente 790 mil hogares con niños, niñas o adolescentes están en situación de sobrecarga financiera. De estos, 560 mil están en situación de pobreza.

Porque todos los niños y niñas tienen derecho a vivir en una familia, y todas las familias necesitan apoyo, es esencial priorizar sus necesidades y derechos más allá de campañas y programas electorales. Y es que las familias necesitan más que promesas. Y los niños, niñas y adolescentes necesitan políticas que les pongan en el centro, aunque estas no se traduzcan en votos.

Alianza por la Crianza está formada por Save the Children, Federación de Familias Monomarentales FAMS, Federación Española de Familias Numerosas, Asociación Madres Solteras por Elección y Unión de Asociaciones Familiares

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