El Clínico San Cecilio de Granada adapta el circuito de Medicina Nuclear para pacientes pediátricos - JUNTA
GRANADA 13 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) y dependiente de la Consejería de Sanidad, ha implantado un circuito de atención diferenciada para pacientes pediátricos en su Servicio de Medicina Nuclear.
Así lo han dado a conocer en un comunicado, en el que detallan que se trata de una iniciativa que mejora la seguridad y la experiencia asistencial de los menores y sus familias durante la realización de pruebas diagnósticas y terapéuticas.
Esta actuación forma parte de la estrategia de humanización del centro y responde al compromiso del hospital por adaptar la asistencia a las necesidades específicas de la infancia, incorporando medidas organizativas que contribuyen a ofrecer una atención más segura, cercana y centrada en las personas.
El Servicio de Medicina Nuclear es una unidad de alta especialización que realiza pruebas diagnósticas y determinados tratamientos mediante el empleo de pequeñas cantidades de radiofármacos. Estas exploraciones permiten estudiar el funcionamiento de órganos y tejidos, resultando fundamentales para el diagnóstico y seguimiento de numerosas enfermedades, entre ellas patologías oncológicas, renales, neurológicas y cardiológicas.
Durante el pasado año, el Servicio de Medicina Nuclear realizó 11.957 procedimientos diagnósticos y terapéuticos, de los que 149 correspondieron a pacientes pediátricos. Entre las exploraciones más frecuentes en menores se encuentran los estudios funcionales renales, aunque también se realizan estudios óseos, gammagrafías para la detección de mucosa gástrica ectópica, estudios de cortocircuitos arteriovenosos y exploraciones mediante PET/CT.
El nuevo circuito establece un itinerario completamente diferenciado para los pacientes pediátricos desde su llegada al servicio. Los menores acceden directamente por una entrada específica a una sala de espera independiente, equipada con un espacio adaptado a su edad, televisión con contenidos infantiles y un baño acondicionado para niños y bebés.
Desde allí acceden directamente a la sala de exploración mediante un recorrido exclusivo que evita coincidir con el circuito habitual de pacientes adultos.
"Este circuito reconoce las necesidades específicas del paciente pediátrico y las integra en todo el proceso asistencial. No se trata únicamente de disponer de un espacio diferente, sino de adaptar el recorrido completo para ofrecer una atención más segura, confortable y adecuada a los menores y sus familias", explica el jefe del Servicio de Medicina Nuclear, Diego Becerra.
SEGURIDAD Y HUMANIZACIÓN EN UN MISMO PROCESO
La separación física entre los circuitos pediátricos y de adultos permite minimizar la exposición innecesaria a pacientes que han recibido radiofármacos, aplicando los principios de protección radiológica recomendados para la población infantil, especialmente sensible a la radiación.
Al mismo tiempo, evita que los niños y sus familias compartan espacios de espera con pacientes adultos en situaciones clínicas complejas, reduciendo el impacto emocional que puede generar este tipo de escenarios y favoreciendo una vivencia más tranquila del proceso asistencial.
"Cuando un niño afronta la prueba con menos miedo y ansiedad colabora mejor durante la exploración, disminuye la necesidad de repetir estudios y, en determinados casos, también puede reducirse la necesidad de sedación. De este modo, una medida organizativa repercute simultáneamente en la seguridad, la calidad diagnóstica y la experiencia del paciente", señala Becerra.
Uno de los momentos más delicados del procedimiento es la canalización de la vía venosa para administrar el radiofármaco. Con el objetivo de minimizar el impacto de esta intervención, el Servicio de Medicina Nuclear trabaja de forma coordinada con Pediatría para que sean profesionales de enfermería pediátrica quienes realicen esta técnica, aprovechando su experiencia específica en el acceso venoso en niños.
Esta colaboración permite reducir el número de punciones, disminuir el estrés asociado al procedimiento y mejorar la experiencia tanto del menor como de su familia.
UNA NUEVA BUENA PRÁCTICA DE HUMANIZACIÓN
La implantación de este circuito constituye una nueva buena práctica incorporada a la iniciativa 'HumanizaON', la campaña audiovisual del Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada dedicada a difundir actuaciones de humanización desarrolladas en el centro hospitalario.
En concreto, en este enlace se muestra el circuito de atención diferenciada para pacientes pediátricos de Medicina Nuclear. A través de vídeos de corta duración, la campaña pone en valor proyectos que mejoran la experiencia de pacientes, familiares y profesionales mediante cambios organizativos, asistenciales y relacionales que contribuyen a ofrecer una atención más humana y adaptada a las necesidades de las personas.