Publicado 20/07/2020 20:40:40 +02:00CET

Pesca.- Las mariscadoras de Pontevedra recogen 3.800 kilos de almeja tras cuatro meses de paro por el Covid y la toxina

   La patrona mayor de Lourizán no obligará a las trabajadoras a usar la mascarilla excepto en las zonas de control

   PONTEVEDRA, 20 Jul. (EUROPA PRESS) -

   La lonja de Campelo ha subastado 3.803 kilos de almeja japónica recogidos en la primera jornada de marisqueo a pie tras cuatro meses de paro, motivados por el confinamiento y por la aparición de toxina, el pasado junio. Los precios han oscilado entre los 10,29 euros de la japónica de categoría B recogida en la zona de Lourizán, a los 12,55 euros de la categoría extra, tanto de Lourizán como de Pontevedra.

   La patrona mayor de Lourizán, Carmen Vázquez, ha calificado de "bastante positivos" los precios alcanzados en este regreso al trabajo, con más de 300 mariscadoras que, mayoritariamente, han cubierto el cupo de 12 kilos, a pesar de que la zona en la que se ha producido la reapertura del banco marisquero "no es de las mejores" en cuando a la calidad y la abundancia del producto.

   Otro de los aspectos significativos ha sido la dinámica impuesta por la llamada nueva normalidad, en tanto "hay que mantener un ritmo y seguir unas flechas" al salir del arenal y acceder a la zona de pesaje y control "para evitar cruzarse y que haya mucha gente dentro" del recinto; una tarea a la que ha contribuido un vigilante. "El cambio es grande, pero hay que acostumbrarse", ha precisado Carmen Vázquez.

MASCARILLAS

   No obstante, la patrona mayor de Lourizán ha asegurado que el trabajo de las mariscadoras se realiza el aire libre, con el agua cubriéndoles parte de las extremidades y manteniendo la distancia interpersonal, por lo que no las obligará a llevar puesta la mascarilla. No así en los puestos de control ni en las colas para acceder al recinto, pero "en el mar, respirando con ese calor y haciendo un esfuerzo físico, es incomodísimo", ha argumentado.

   Está previsto que la actividad extractiva se prolongue el resto de la semana y otros dos días de la semana próxima para poder completar el mes, después de tanto tiempo de inactividad. Durante este parón, la cofradía de Lourizán ha aprovechado para realizar labores de mantenimiento de los bancos marisqueros, tanto arando los arenales para mover el sustrato como realizando limpiezas y retirando algas desde el pasado mes de marzo.

   Carmen Vázquez confía en que no se produzcan rebrotes en la pandemia que obliguen a "volver atrás" para que las mariscadoras puedan recobrar su nivel de ingresos.

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