Las buenas prácticas con IA en los centros educativos "fracasan" sin control familiar en el hogar

Archivo - Un aula de un centro educativo de Baleares.
Archivo - Un aula de un centro educativo de Baleares. - CAIB - Archivo
Europa Press Islas Baleares
Actualizado: jueves, 22 octubre 2026 13:30

PALMA 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

Docentes alertan de que las buenas prácticas de uso de la Inteligencia Artificial (IA) en los centros educativos "fracasan" si no están acompañadas de control familiar en el hogar.

Así lo ha explicado este jueves en la presentación del Anuario de Educación de 2026 Bartomeu Castell, uno de los autores de los monográficos sobre retos y buenos usos de la IA en el sistema educativo balear.

Las implicaciones de la IA son un tema recurrente en el debate entre la comunidad educativa, en la que se encuentran posturas "polarizadas", entre los que abogan por aprovechar las oportunidades de esta tecnología y los que están preocupados por los riesgos que comporta su uso.

El estudio mantiene que es "evidente" que la IA no es un fenómeno "pasajero", sino un "eje transformador" del ecosistema educativo. En este sentido, Castell ha destacado que no se está haciendo un mal uso de estas herramientas en los centros educativos, aunque ha señalado que el problema llega cuando los alumnos salen del aula.

"Cuando los alumnos interactúan con una IA que les obliga a pensar tienden a optar por otras tecnologías más genéricas (como ChatGPT, Claude o Gemini) para que les haga el trabajo directamente", ha explicado.

Por este motivo, los expertos alegan que es necesario que las familias continúen en casa el control que imparten los profesores en las aulas y supervisen que los estudiantes usan únicamente las herramientas programadas por los equipos educativos, destinadas a fomentar el proceso de aprendizaje.

Los autores aseguran que la tarea principal de los centros consiste en enseñar a pensar, crear, verificar y aprender en un ecosistema en el que las tecnologías generativas ya forman parte de la experiencia cultural del alumnado.

El modelo que defiende Castell pasa por limitar el uso de pantallas y la IA en primero y segundo de la ESO, para que los alumnos adquieran una base de conocimiento, y empezar a introducir estas herramientas en tercero y cuarto, cuando ya tengan una base de pensamiento crítico.

Asimismo, el autor reivindica una herramienta de IA que actúe de manera "socrática", es decir, que plantee preguntas y guías para que los alumnos piensen, en lugar de hacerles el trabajo directamente.

Castell asegura que los resultados en Bachillerato en los centros en los que se ha impartido este modelo son "extraordinarios". En esta etapa educativa, asegura, "no hay tiempo para enseñar a los alumnos a redactar desde cero", competencias que, según el investigador, "deben adquirir en años anteriores".

Contador

Artículos Relacionados

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado