Archivo - Asesinato de la tía del 'alunicero' Gordo Maya - EMERGENCIAS MADRID - Archivo
MADRID 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un jurado popular ha declarado culpables por unanimidad a Agustín R. y Erika C. del asesinato a tiros de Natalia Silva, tía del conocido alunicero Francisco Maya Silva, alias 'Gordo Maya', en enero de 2024 en el distrito madrileño de Puente de Vallecas, han informado a Europa Press fuentes jurídicas.
El veredicto, emitido este miércoles por el tribunal de jurado en sala, considera acreditada la participación de ambos acusados en el crimen, cometido cuando la víctima se encontraba en el interior de su furgoneta y recibió al menos once disparos a bocajarro.
La Fiscalía solicita 22 años de prisión para cada uno por el asesinato, además de otras penas para el hombre por los delitos de tenencia ilícita de armas y falsedad documental.
La magistrada que ha presidido el juicio deberá ahora dictar sentencia conforme al veredicto del jurado popular, que ha considerado probada la responsabilidad de los acusados en los hechos.
La investigación policial se apoyó fundamentalmente en las imágenes de las cámaras de seguridad de distintos puntos de Madrid, que permitieron reconstruir los movimientos de los sospechosos y localizar el Porsche Cayenne utilizado en el ataque.
Según expuso un subinspector del Grupo VI de Homicidios de la Policía Nacional durante el juicio, los investigadores reconstruyeron el recorrido del vehículo a partir de las grabaciones de una parroquia, una gasolinera y un centro juvenil, entre otros emplazamientos. Las imágenes permitieron identificar la matrícula del Porsche y comprobar que seguía a la furgoneta de Natalia antes del tiroteo.
Los agentes localizaron el vehículo el 10 de enero de 2024 en las inmediaciones del centro comercial Islazul. En su interior encontraron vainas en el asiento trasero y en el suelo, indicios que reforzaron la hipótesis de que se trataba del coche empleado en el asesinato.
La investigación también contó con el testimonio de una persona que presenció el tiroteo y aportó datos sobre el vehículo que se había situado junto a la furgoneta de la víctima.
EL ORIGEN, UNA DISPUTA FAMILIAR
Las pesquisas situaron el posible origen del crimen en una pelea ocurrida el 6 de enero, Día de Reyes, entre varias personas. La investigación apuntó a que Natalia había contactado posteriormente con uno de los implicados para recriminarle lo sucedido y que ambos habían intercambiado amenazas.
En un primer momento, los investigadores barajaron la hipótesis de un ajuste de cuentas entre clanes, aunque las pesquisas acabaron centrando la atención en aquella disputa previa.
Según la reconstrucción de los hechos sostenida por la Fiscalía, la noche del 8 de enero de 2024, sobre las 21.30 horas, los acusados realizaron varias batidas por las inmediaciones de la calle Lago de Maracaibo hasta localizar la Opel Vivaro que conducía Natalia.
Una vez junto a ella, la mujer habría situado el Porsche en paralelo a la furgoneta para comprobar la identidad de la víctima. Después de preguntarle si era Natalia y obtener una respuesta afirmativa, el hombre, que viajaba en el asiento trasero, habría efectuado al menos once disparos con un arma de calibre nueve milímetros.
La víctima murió a consecuencia de las heridas, que le provocaron una lesión cardíaca con rotura del ventrículo izquierdo.
Tras el ataque, ambos huyeron y abandonaron el vehículo utilizado en el crimen. La mujer fue detenida en Castellón en agosto de 2024, mientras que el hombre fue arrestado en Tarragona en diciembre de ese año.
La Fiscalía reclama asimismo que ambos indemnicen conjunta y solidariamente a los familiares de Natalia con un total de 620.000 euros, repartidos entre sus cuatro hijos, su pareja y sus dos hermanas.