MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
Alrededor de 2.000 profesores de la educación pública madrileña, según la delegación del Gobierno, han cambiado el verde de sus características camisetas por el negro para protestar en una marcha por las cargas policiales que se produjeron este lunes contra los manifestantes que se congregaron a las puertas del Palacio de Santoña donde la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, asistía a un acto.
Con las linternas de los móviles encendidas y alguna vela, a partir de las 20.30 horas los manifestantes han avanzado desde la Delegación del Gobierno en Madrid a la Consejería de Educación al grito de 'No se pega', 'Somos docentes, no delincuentes' o 'Antes de pegar al rincón de pensar'.
En declaraciones a los medios al inicio, la portavoz de CNT, Andrea Ordóñez, en nombre de todo el comité de huelga, ha criticado "el abuso policial y la violencia ejercida contra los docentes y los estudiantes". "Consideramos que era desproporcionado el uso de la fuerza y la manera en la que se trató de desalojar", ha trasladado.
En este sentido, Ordoñez, que es una de las afectadas por las cargas, ha asegurado que "este tipo de violencia no puede permitirse" y ha censurado que "tanto Delegación de Gobierno como Comunidad de Madrid lo consintieron y solicitaron la intervención policial". Es por ello que ha defendido que todos los manifestantes que fueron agredidos "deben denunciarlo a las autoridades competentes", especialmente si han sufrido lesiones y tienen un parte médico.
REUNIÓN CON LA DELEGACIÓN DEL GOBIERNO
Además, ha informado que se han reunido con Delegación de Gobierno durante la tarde para exigir "vías de comunicación que permitan resolver las concentraciones pacíficas sin necesidad de recurrir a la violencia". Quieren que "los mandos policiales no ejerzan este exceso de violencia contra los docentes y los estudiantes, como ocurrió ya la semana pasada en universidades", para poder "seguir protestando de manera pacífica".
"Para que los mandos policiales no ejerzan este exceso de violencia contra los docentes y los estudiantes, como ocurrió ya la semana pasada en universidades y como esperamos que no vuelva a ocurrir y para que podamos seguir protestando de manera pacífica en esta huelga", ha puntualizado.
Por su parte, fuentes de Delegación del Gobierno ha recordado que ya se ha abierto una investigación interna sobre la actuación policial de este lunes. En la cita, el delegado, Francisco Martín, ha defendido "la profesionalidad con la que la Policía Nacional" actúa en las calles.
En este sentido, ha puesto en valor también la existencia de "garantías" para que cuando se pueda producir "alguna intervención no justificada o desproporcionada, esta situación sea analizada de inmediato y se adopten, en su caso, las medidas correspondientes". Asimismo, Martín le ha trasladado al comité "el compromiso de la Delegación con la protección del ejercicio de los derechos fundamentales de huelga y reunión".
SINDICATOS INSISTEN EN NEGOCIAR
Desde el inicio de la huelga el 14 de octubre los sindicatos insisten en que la consejera de Educación de la Comunidad, Mercedes Zarzalejo, "se siente a negociar "las condiciones necesarias" para recuperar "la dignidad de la educación pública".
En esta misma línea, Clara, de Menos Lectivas ha reclamado que si el Gobierno regional quiere que se recupere "la normalidad" tendrá que hacerse cargo de lo que ocurre en las aulas.
"La fecha de la próxima reunión depende de ustedes. Nuestra decisión de seguir defendiendo la educación pública está tomada", ha asegurado dirigiéndose a la Comunidad. Sostiene que "contra la violencia que están recibiendo por parte del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso", su respuesta es "clara: más paz, más diálogo y más educación".
RECLAMACIONES DE LOS DOCENTES
La huelga, que congrega a todos los niveles de la educación pública excepto el universitario, aunque sí se han sumado plataformas de la Universidad Complutense y de la Universidad Rey Juan Carlos, encara este martes su quinto día de huelga indefinida. Está impulsada por CC.OO., CGT, UGT y plataformas como Educación Especial Digna, Menos Lectivas y Queremos FP. Por su parte, CSIF también ha llamado a la huelga y ha organizado actos de protesta paralelos.
Los docentes reclaman reducir el horario lectivo a 17 periodos semanales en Secundaria y FP y a 22 en Primaria, bajar las ratios y reforzar el personal de orientación y atención a la diversidad. También piden medidas contra la segregación, recuperar las aulas de enlace y eliminar el actual modelo de bilingüismo.
Exigen una subida salarial de 600 euros mensuales, la equiparación retributiva y un complemento de peligrosidad en Educación Especial. Asimismo, solicitan un auxiliar administrativo a tiempo completo por centro, un plan de climatización sostenible, la retirada del amianto, el fin de la construcción por fases y mejoras en prevención de riesgos laborales.