El PP rechaza eliminar el requisito del voto rogado para emigrantes mientras no haya otra alternativa

Urna Elecciones Generales 2011
EUROPA PRESS
Actualizado 17/12/2013 21:49:28 CET

El PSOE, que corrige su posición de 2010, reclama con IU y UPyD derogar la reforma que ha minimizado la participación electoral

MADRID, 23 Oct. (EUROPA PRESS) -

El PP ha rechazado este miércoles derogar, mientras no haya ninguna alternativa, la exigencia del voto rogado (obligación de pedir el voto con antelación) que se impuso a los españoles residentes en el exterior a raíz de la reforma electoral de 2011 y que ha provocado una caída de la participación electoral. La propuesta venía del PSOE, que participó de aquella reforma, así como de Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) y UPyD.

La citada reforma electoral, auspiciada por PP, PSOE y los nacionalistas de CiU y BNG, entró en vigor en 2011 y, entre otras cosas, excluía a los emigrantes de participar en elecciones municipales mientras que en el resto de comicios les obligaba a pedir el voto con antelación como requisito para poder ejercer el derecho de sufragio, ya fuera en urna en consulados y embajadas o por correo.

Ese requisito ya fue muy contestado por formaciones minoritarias como Izquierda Unida, UPyD y los nacionalistas gallegos (BNG) y canarios (CC-NC), a la vista del desplome de la participación de los emigrantes en las autonómicas y las generales de 2011.

A las críticas se sumaron sectores del PP gallego y colectivos de los dos grandes partidos en el exterior, hasta el punto de que el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, prometió corregirlo cuando ganó el congreso socialista de febrero de 2012.

Cumpliendo ese compromiso, este miércoles los socialistas propusieron que el Gobierno de Mariano Rajoy presente en un plazo de seis meses una reforma de la Ley Electoral para dar marcha atrás en la obligación de que los emigrantes tengan que solicitar el voto en cada elección, el llamado "voto rogado".

La secretaria de Emigración del PSOE y promotora de la iniciativa, la gallega Carmela Silva, reconoce que, aunque la reforma pretendía "dotar de mayores garantías el voto exterior", los efectos producidos en términos de caída de la participación electoral de los emigrantes obligan a reflexionar.

De hecho, la participación del Censo de Residentes Ausentes (CERA) en las elecciones generales ha caído del 31 al 5 por ciento, y del 20 al 4 por ciento en el caso de las autonómicas. En las elecciones andaluzas, añade, la participación de los emigrantes solía ser del 30 por ciento del CERA, y en estas últimas no ha llegado al 5 por ciento.

CIRCUNSCRIPCIÓN ESPECIAL PARA ESPAÑOLES EN EL EXTERIOR

Además, el PSOE pedía impulsar las reformas necesarias para crear una circunscripción electoral del exterior, que fue una oferta del programa electoral socialista de 2008 y que luego, pese a estar en el Gobierno, no fue atendida en la reforma de la LOREG. En su programa de 2011, Alfredo Pérez Rubalcaba volvió a proponerla, pero dejando claro que sería sólo para el Senado, no para el Congreso.

Por su parte, Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), por boca de su diputado Joan Josep Nuet, de IU-EUiA, ha recordado que su formación ya se opuso en su día a la reforma del voto emigrante y ahora, vistos los resultados, cree que es "urgente" derogarla.

En este sentido, ha defendido la supresión del voto rogado, la creación de una circunscripción electoral en el exterior tanto en el Congreso como en el Senado, y la devolución del derecho al voto en elecciones municipales para los emigrantes.

La ponente de UPyD, Irene Lozano, se centró en la conveniencia de corregir el voto rogado y modificar la Ley Electoral para "establecer un procedimiento que no sea discriminatorio y que sirva para promover el ejercicio de este derecho fundamental por este colectivo que representó el 4,15% del censo electoral total en las generales de 2011".

Las reclamaciones de estos grupos han contado con el respaldo del BNG y de Coalición Canaria, críticos en su día con el voto rogado. Por su parte, los nacionalistas de CiU y PNV, los partidos que también apoyaron la reforma de la pasada legislatura, admiten que hay un "buen argumento" para revisar la legislación, como es la brutal caída de la participación entre los españoles residentes en el exterior.

PROCEDIMIENTO GARANTISTA

Frente a ellos, el portavoz del PP, Juan Carlos Vera, ha querido recordar que el voto rogado se estableció para lograr un procedimiento más garantista que evitara los fraudes del pasado. "No fue una cortapisa, sino una garantía, y no es algo inusual en nuestro ordenamiento jurídico ni en los de otros países", ha explicado.

Eso sí, Vera admite que "no es presentable" que la documentación llegue tarde o que el voto no llegue a las mesas, e incluso está dispuesto a ver otras formas para ejercer el voto, pero no cree que la pelota deba pasarse al Gobierno, sino que una reforma electoral debe salir del acuerdo parlamentaria y no del Poder Ejecutivo.

Como alternativa, el PP ha propuesto buscar "un acuerdo de las fuerzas políticas en el ámbito parlamentario con el fin de mejorar el procedimiento de votación de los ciudadanos españoles residentes en el extranjero, en aras a facilitar una mayor participación, sin merma de las garantías y de la seguridad jurídica de dicho procedimiento". Su enmienda fue desechada por el PSOE, que exigía el compromiso de corregir el voto rogado como algo irrenunciable.

Lo que el portavoz del Grupo Popular ha rechazado es la circunscripción electoral en el exterior, pues aunque personalmente no le disgusta exigiría reformar la Constitución, así como devolver el derecho de voto a los emigrantes en las municipales, ya que la LOREG exige que los concejales sean elegidos por los "vecinos", una condición que no cumplen quienes residen fuera. En este último punto sí se mantiene el PSOE.