Manifestación en Pamplona "en contra del negocio de la vivienda". - EUROPA PRESS
PAMPLONA, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -
Cientos de personas, 2.000 según la Delegación del Gobierno, se han manifestado esta sábado en Pamplona para reclamar una solución para las 507 familias que residen en viviendas actualmente en propiedad de Testa Residencial y cuyos alquileres están próximos a vencer. Se trata de viviendas, ubicadas en los barrios de Echavacoiz, Buztintxuri, Artica, San Jorge y Rochapea, que perdieron su calificación como Vivienda de Protección Oficial (VPO) a comienzos de esta década.
La movilización, convocada por las familias afectadas y el sindicato LAB, ha partido pasadas las 17.30 horas desde la Plaza Baluarte, precedida por una batucada y una pancarta con el lema 'Contra el negocio de la vivienda. Etxebizitza eskubidea da'. También ha contado con una gran figura que representaba un buitre y que llevaba una etiqueta con la palabra 'Testa'.
La marcha ha recorrido las calles de Pamplona para finalizar en la Plaza del Castillo, donde han tomado la palabra representantes de las familias afectadas por el fin de sus alquileres. Han anunciado que que permanecerán en estas viviendas cuando venzan sus contratos. "No nos van a echar. Estamos organizadas. Vamos a pelear hasta el final", han destacado.
Según han explicado, "Testa Residencial, filial del fondo de inversión Blackstone", pretende "que los inquilinos abandonen sus hogares para poder vender las viviendas. Muchas de estas personas llevan más de 25 años viviendo en ellas y han pagado más de 150.000 euros en alquiler". Han recordado, además, que "las viviendas se construyeron con financiación pública, aunque su propiedad ha permanecido en manos privadas".
Ante esta situación, han reclamado al Gobierno de Navarra que "paralice las amenazas de desahucio, asuma la titularidad y gestión pública de las viviendas mediante su expropiación y garantice contratos de alquiler indefinidos y una bajada de los precios".
Durante el acto también ha intervenido una representante de los vecinos de Ezkaba, que ha expresado su apoyo a las familias afectadas y ha criticado el recurso presentado por el PP ante el Tribunal Constitucional contra la modificación de la Ley Foral de Vivienda, aprobada en junio "para impedir que las VPO destinadas al alquiler pasen al mercado libre". Un recurso, ha advertido, que está "abriendo la puerta a que ocurra lo que está ocurriendo con las y los inquilinos de Testa".
Por su parte, LAB ha criticado que "las políticas de vivienda impuestas durante décadas por los gobiernos nos han traído a esta situación insostenible" y ha acusado a "la derecha y la extrema derecha de defender los intereses de la patronal inmobiliaria y los fondos buitres frente a los de los y las inquilinas". "Las viviendas que han sido de protección oficial, pagadas por los navarros y las navarras, son de los navarros y las navarras. Todas estas viviendas deben ser expropiadas, para cerrar las puertas a la especulación", ha reclamado.
El sindicato ha destacado que "vamos a echar a todos los fondos buitres de Navarra y a través de la acción sindical, vamos a hacerle frente a la patronal inmobiliaria". Ha remarcado que "la lucha continuará más allá de esta manifestación" y ha llamado a participar en la huelga general del próximo 11 de noviembre.
LAB PIDE LA "EXPROPIACIÓN" DE LAS VIVIENDAS DE TESTA
En declaraciones a los medios de comunicación antes de la manifestación, el coordinador general de LAB, Igor Arroyo, ha pedido al Gobierno de Navarra que habilite una partida en los Presupuestos de 2027 para "expropiar" estas viviendas y "asegurar que estas familias van a poder seguir viviendo en sus casas".
Ha reivindicado "el derecho a una vida digna, a un trabajo digno para todos y todas". "Estamos hartos de un sistema que nos está ordeñando, un sistema que se está lucrando a costa de nuestro trabajo, a costa de la vivienda. Estamos hartos de que la patronal nos extraiga la plusvalía del trabajo y estamos hartos de que los fondos buitres se enriquezcan a costa de la vivienda", ha censurado.
Arroyo ha reclamado "un salario mínimo de 1.500 euros" y el "acceso efectivo a la vivienda para todos". Para ello, ha dicho, "hay que expulsar a los fondos buitres de Navarra, hay que terminar con la especulación, hay que fijar un tope para los precios, hay que asegurar un parque público suficiente para asegurar el derecho a la vivienda".
En este sentido, ha interpelado al Gobierno de Navarra para que "dé un primer paso en ese sentido". "Hay 500 familias que están en riesgo de desahucio, hay 500 familias que están en viviendas que fueron construidas con el esfuerzo de todos y todas, con dinero público, y que ahora están en manos de un fondo buitre", ha destacado.
Por ello, ha pedido al Ejecutivo foral que disponga en los Presupuestos para 2027 de una partida "para asegurar la adquisición, la expropiación de estas 500 viviendas y asegurar que estas familias van a poder seguir viviendo en sus casas".
Igor Arroyo ha llamado a participar en la huelga general del 11 de noviembre para "terminar con la especulación que sufrimos todos y todas con la vivienda" y ha vaticinado un "gran éxito" de este paro "en Navarra y en toda Euskal Herria". "Vamos a parar todas las fábricas, vamos a llenar todas las calles para conseguir que sea efectivo el derecho a la vivienda", ha concluido.