Greenpeace y WWF urgen a España a aprobar una Ley de Cambio Climático y Transición Energética "ambiciosa"

Recurso de tubo de escape, emisiones, contaminación
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Publicado 08/10/2018 14:15:20CET

   MADRID, 8 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Greenpeace y WWF han coincidido en pedir a España la aprobación de una Ley de Cambio Climático y Transición Energética "ambiciosa" así como de tomar "buena nota" del informe presentado este lunes 8 de octubre por el Panel Intergubernamental de expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas para limitar el calentamiento global a 1,5ºC.

   Desde Greenpeace, la responsable de la campaña de cambio climático de Greenpeace España, Tatiana Nuño, ha asegurado que el Gobierno "tiene que tomar buena nota del informe del IPCC" y presentar una ley de cambio climático y transición energética que asegure que se alcanza "un sistema energético eficiente, inteligente y 100% renovable antes de 2050, empezando con el cierre de las centrales de carbón y nucleares en 2025".

   "El paso dado de suprimir el impuesto al sol, que tiene que ratificar el Congreso, es una señal muy positiva para facilitar la participación de la sociedad en la transición energética a través del autoconsumo", ha destacado.

   Mientras, la responsable de clima y energía de WWF España, Mar Asunción, ha indicado que España puede demostrar que "ha dado un giro en su política climática y se posicione entre los países que lideren la transición hacia una economía baja en carbono" y ha hecho alusión a la propuesta de Ley de cambio climático y transición energética que, a su juicio, "debe recoger objetivos ambiciosos" que fomenten "la descarbonización de forma urgente y el abandono de los combustibles fósiles".

   El nuevo informe especial del IPCC, presentado en Corea del Sur abarca, por un lado, la exhaustiva evaluación de los impactos del cambio climático en un escenario de incremento de temperatura de 1,5 grados y, por el otro, una batería de acciones indispensables para mantener la temperatura global de finales de siglo por debajo de este umbral. El documento ha sido aprobado por 195 gobiernos.

   Según el texto, está previsto que las temperaturas aumenten hasta 1,5ºC entre los años 2030 y 2052 si el calentamiento global continúa avanzando a su ritmo actual y no se ponen en marcha una serie de medidas a nivel internacional. Por ello, las emisiones globales deben reducirse a la mitad para el año 2030, antes de disminuir a emisiones netas cero a más tardar a mediados de siglo, según Greenpeace.

   Para esta organización, los objetivos fijados se podrán alcanzar si el consumo de petróleo y gas también disminuyen rápidamente, en concreto, que el uso de petróleo se redujera a la mitad para 2030 y el de gas en un tercio.

   "El mundo está en llamas. Para evitar más trágicos incendios, fenómenos meteorológicos extremos y pérdidas de vidas, debemos reducir a la mitad las emisiones mundiales en la próxima década. Este es un gran desafío, pero es factible y los costes de no seguir el camino correcto son una cuestión de vida o muerte para millones de personas, en particular quienes tienen menos recursos", ha declarado la directora ejecutiva de Greenpeace International, Jennifer Morgan.

   "Este es el informe de ciencia climática más singular e importante hasta la fecha. Los líderes gubernamentales y empresariales no tienen dónde esconderse y deben demostrar que entienden la ciencia actuando con la urgencia que exige. Pero todos tenemos un papel. Cada persona tiene que hacer todo lo que esté a su alcance para cambiar de rumbo y seguir el plan que se incluye en el informe del IPCC", ha añadido.

   Según WWF, permitir que la temperatura global aumente en 2ºC con respecto a los niveles preindustriales tendrá "consecuencias devastadoras" que incluyen la pérdida de hábitats naturales y especies, la disminución de los casquetes polares o el aumento del nivel del mar, lo que también repercutirá en la salud de los humanos, la seguridad y el crecimiento económico.

   Por ello, el Consejero Jefe de Cambio Climático de WWF, Stephen Cornelius, se ha mostrado satisfecho de que los gobiernos "hayan emitido comentarios y reflexiones positivas sobre la ciencia subyacente". "Los compromisos actuales de los países de reducir las emisiones son insuficientes para limitar el calentamiento global a 1,5ºC. Esto es así y no se puede negociar con la ciencia", ha indicado.

   "Cada medio grado más tiene un gran impacto en la gente y la naturaleza, esta es la realidad. No tenemos otra opción además de tomar fuertes medidas climáticas y acelerar la transición energética de todos los sectores -energía, transporte y alimentación-. Sin la rápida disminución de las emisiones de carbón, enfrentaremos cada vez más graves impactos de los ecosistemas, desde las barreras de coral al Ártico y a otras zonas en peligro", ha añadido.

   Por su parte, el responsable de Cambio Global y Prácticas Energéticas de WWF, Manuel Pulgar-Vidal, ha subrayado que limitar el calentamiento a 1,5ºC "es posible, necesario y urgente". "Traspasar esta cifra no es inevitable pero no podemos retrasar más la acción global. La diferencia entre 'imposible' y 'posible' está en el liderazgo político. Lo que necesitamos ahora es un fuerte compromiso para asegurar que enfrentamos el reto que tenemos delante", ha apostillado.

FIN DE LOS COMBUSTIBLES FÓSILES

   Amigos de la Tierra ha mostrado su disconformidad con determinadas propuestas a priori enfocadas a reconducir la situación. Así, la organización ecologista critica que la comunidad científica haya incluido escenarios que se apoyan en el uso injustificado de tecnologías no probadas para reducir la concentración de carbono en la atmósfera.

   En este sentido, la organización señala que algunos escenarios contemplan el uso de métodos "arriesgados y desconocidos" como la Bioenergía con Captura y Almacenamiento de Carbono (BECCS), la baza estrella de los partidarios de la geoingeniería climática. Diversos estudios certifican que estas medidas no solo no garantizarían una disminución de partículas de carbono en la atmósfera, sino que además generarían diversos problemas adicionales especialmente entre las poblaciones más empobrecidas, según la ONG.

   A su juicio, el informe también demuestra que se puede mantener el aumento de la temperatura por debajo de los 1,5 grados sin depender de geoingeniería, compensaciones y otras falsas soluciones y reclaman dejar de "extraer y quemar combustibles fósiles cuanto antes", así como detener los flujos de inversión hacia nuevos proyectos de energía sucia.

   Según la presidenta de Amigos de la Tierra Internacional, Karin Nansen "solamente cuando la justicia ambiental, social, económica y de género esté contemplada en las políticas climáticas, podremos evitar que el aumento de la temperatura exceda los 1,5 grados. De lo contrario, el actual sistema nos lleva de cabeza a la catástrofe. Ya tenemos los datos que le demuestra, ahora hace falta la acción".

   El informe del IPCC se incorporará ahora directamente al Diálogo de Talanoa, que concluirá en las conversaciones anuales de la ONU en la Cumbre Internacional del Clima de este año (COP24) y guiará a los gobiernos para acelerar sus planes de acción contra el cambio climático.

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