MADRID, 20 (EUROPA PRESS)
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Resto Demográfico (MITECO) ha registrado cifras récord en el control de incendios en 2026, según datos hasta el 21 de septiembre: 10.067,19 horas voladas en 2.659 salidas, 50.259 descargas de agua en un total de 498 incendios.
Así lo ha revelado este martes el jefe del Área de Defensa contra Incendios Forestales del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), Rafael Gómez del Álamo, en la VIII Jornada Técnica de Lucha contra los Incendios Forestales organizada por Tecnifuego.
Estas cifras suponen un 30% más de salidas que hace un año, un 27% más de horas voladas, un 12% más de descargas y un 31% más de incendios atendidos. Gómez del Álamo ha destacado que ha sido una campaña "bastante complicada".
Según los últimos datos del MITECO, que llegan hasta el 4 de octubre, un total de 280.079 hectáreas han resultado arrasadas en 8.635 siniestros, un 140% más que la media de la década, aunque un 14% menos que lo registrado en las mismas fechas de 2025. En total, ha habido 47 grandes incendios frente a los 64 de 2025 y los 25 de la media de la década.
En cualquier caso, Del Álamo ha avisado de falta de material y "obsolescencia" del existente. "Hemos tenido dificultades por el número de aeronaves operativas por problemas de mantenimiento y obsolescencia. La flota es el medio más pesado que tenemos, pero tiene bastantes años", ha declarado para añadir que faltan bombarderos pesados, que asegura dejaron de funcionar en 2023 y no se ha encontrado aún alternativa alguna.
En este sentido, ha pedido al próximo Gobierno, "sea cual sea", que analice la situación como "muy urgente". Respecto a las "lecciones" aprendidas, ha recomendado realizar más simulacros y ejercicios previos, elaborar nuevos protocolos y procedimientos de coordinación, coordinar grupos expertos de asesores y realizar una evaluación previa a la aceptación de recursos ofrecidos.
También se ha referido a la "grave" situación que se vivió la semana del 24 al 30 de julio, en la que se declaró la Situación Operativa 3 (SO3), una situación inédita. Una semana, según ha recalcado Gómez del Álamo, en la que se duplicaron los operativos, se triplicaron las actuaciones y llamadas de emergencia, y se contó con apoyo extranjero de países como Grecia, Italia, Portugal, Serbia, Turquía o Francia.
"Todas las brif actuaron esa semana, había 42 bases funcionando, y casi el 20% de las horas de vuelo de toda la campaña se produjeron tan solo en esa semana", ha enfatizado.
Durante esa semana, las provincias más afectadas fueron Ávila, Castellón y Madrid, donde el mando pasó a manos de la Unidad Militar de Emergencia (UME) y se movilizó la ayuda europea ante la falta de material propio.
Por su parte, la subdirectora general adjunta de Política Forestal y Lucha contra la Desertificación de MITECO, María Torres-Quevedo, ha lamentado las pérdidas humanas de esta "complicada" campaña, y ha reconocido el esfuerzo de los profesionales que participan en las emergencias e incendios, en una mención a los que están en primera línea de combate hasta la coordinación que hay detrás y las empresas colaboradoras.
PREVENCIÓN BASADA EN LA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA
La VIII Jornada Técnica de Lucha contra Incendios Forestales, organizada por Tecnifuego con la colaboración del MITECO, ADCIF, APTB y ASELF, ha defendido la necesidad de avanzar hacia una prevención basada en la responsabilidad compartida, con la implicación de las administraciones, las comunidades rurales, los propietarios y los ciudadanos que viven en zonas expuestas al fuego.
A lo largo de la jornada se ha abordado cómo los cambios en el paisaje y las condiciones de propagación del fuego están influyendo en la gravedad de los incendios forestales. En este sentido, el coordinador del Comité de Incendios Forestales de Tecnifuego, Ramón María Bosch, ha destacado la importancia de mantener la colaboración entre instituciones para luchar contra el fuego y ha apuntado al abandono de los usos tradicionales del monte como uno de los factores que ayudan a explicar la situación actual.
Por su parte, la investigadora de la Universidad de Vigo Laura Alonso ha defendido la necesidad de actuar sobre la vegetación combustible y priorizar las zonas donde las intervenciones preventivas pueden resultar más eficaces.
ACTUAR TAMBIÉN SOBRE LAS PARCELAS Y VIVIENDAS
Por otro lado, el ingeniero de montes y consultor internacional David Caballero ha advertido de que las franjas de protección alrededor de las urbanizaciones son necesarias para evitar daños por incendios, pero resultan "insuficientes" si no se actúa también sobre las propias parcelas y viviendas.
En este ámbito, ha insistido en que los propietarios y residentes deben asumir también su parte de responsabilidad en la autoprotección. "No se necesita un incendio muy poderoso para llevarse por delante un pueblo o una urbanización", ha advertido.
La investigadora de la Universidad Complutense de Madrid Cristina Montiel ha recurrido al Registro Histórico de Incendios Forestales, que reúne 7.547 incendios documentados entre los siglos XV y XX, para explicar cómo los cambios en los aprovechamientos del monte y en los usos del suelo han modificado las condiciones de propagación del fuego.
En esta misma línea, el catedrático de la Universidad de Extremadura y director del Proyecto Mosaico, Fernando Pulido, ha presentado los resultados de esta iniciativa, que desde 2015 ha trabajado con unas 300 iniciativas locales para recuperar aprovechamientos agrícolas, ganaderos y forestales que contribuyan a prevenir incendios.
Durante su intervención, ha reclamado menos trabas administrativas y más incentivos para quienes mantienen el territorio gestionado. "La prevención ha de ser productiva para ser exitosa", ha defendido.
A su vez, Roberto Castro, del proyecto Gran Canaria Mosaico, ha presentado la estrategia del Cabildo de Gran Canaria para reducir el riesgo de grandes incendios mediante la creación de paisajes en mosaico, que combinan cultivos, pastos y zonas forestales gestionadas para interrumpir la continuidad de la vegetación combustible.