Ribera afirma que España y la UE reducirán un 45% sus emisiones de CO2 en 2030 y pide aumentar la ambición climática

Teresa Ribera y Pedro Duque
EUROPA PRESS
Actualizado 08/10/2018 15:14:17 CET

Pedro Duque defiende la contribución de la ciencia española a la lucha contra el cambio climático

MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, cree que España y la Unión Europea están en el camino para poder reducir "ya" un 45 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero en 2030 --cinco puntos más de lo comprometido--, tal y como recomienda el informe que ha publicado este lunes el Panel de Cambio climático de la ONU, pero asegura que ese no puede ser el techo, sino que la obligación es "reducir al máximo" las emisiones, pero sin poner en riesgo la equidad y el desarrollo sostenible.

Aunque el objetivo para 2030 de la UE es reducir en un 40% las emisiones, Ribera cree que "hoy por hoy" Europa "en realidad ya va a cumplir" aquello a lo que se ha comprometido para lograr una reducción del 45 por ciento de las emisiones y celebra que el comisario de Clima y Energía, Miguel Arias Cañetes, esté planteando que esto "se materialice" en una nueva comunicación a la Convención Marco de Naciones Unidas.

Si bien, ha insistido en que actualizar ese dato "no puede suponer un techo para la acción" y que no puede ser "la excusa" para no seguir haciendo más, sino un acicate para que a partir de 2020 la UE se plantee a partir de 2020 "subir su ambición" climática.

Tras la presentación de las conclusiones del informe del IPCC en la que ha estado acompañada por el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, ha destacado que la coexistencia con un aumento de la temperatura global del planeta "ya nos está afectando" en la realidad cotidiana por lo que Europa tiene que "tomarse en serio ese papel de liderazgo que precozniza".

"Europa ha hecho cosas muy importantes, en materia de clima, tanto en las políticas domésticas como en la construcción de alianzas con otros países y la gran pregunta es si está a la altura de las circunstancias con su propio esfuerzo", ha manifestado.

La ministra ha precisado que en este proceso, España debe dotarse de un marco estratégico normativo, dado por la futura ley de cambio climático, el paquete de energía y clima, una reforma del sistema eléctrico basado en el funcionamiento del mercado, una "corrección" del sistema fiscal, la potenciación de la capacidad de almacenamiento de energía porque la seguridad energética de la generación renovable no tenga que corresponderse "siempre" con la potencia térmica detrás y una variable social que se expresa para el Gobierno, según defiende, con la estrategia de pobreza energética que "falla".

En ese sentido, ha asegurado que espera poder presentar "en las próximas semanas" la estrategia de transición justa para los una estrategia de transición justa que evite daños a los colectivos que serán afectados por los "grandes cambios que se avecinan" y que se sabían desde 2010, en particular en el ámbito del carbón. "No podmeos entender que no haya habido una voluntad de anticipación y de generación de oportunidades de futuro con los colectivos que se van a ver afectados", comenta.

A su juicio, los cambios que vienen para poder hacer frente "al reto" que incluyen el cambio de modelo energético, de la movilidad, la fiscalidad, los servicios ambientales y la forma de redistribuir la riqueza, de modo que observa que se trata de una "agenda completa" que ebe promover "la equidad de la sociedad".

Respecto a las medidas a corto plazo, se ha referido a la aprobación este viernes del Real Decreto del autoconsumo y del nuevo bono social, que son en su opinión, las "primeras orientaciones de un cambio con implicaciones en otros usos finales. Si bien, admite que esto es "insuficiente" porque el cambio climático presenta "muchas incógnitas".

Así, ha incicido en que la "principal obligación" es reducir "al máximo" las emisiones de gases de efecto invernadero allí donde existe el conocimiento para hacerlo "sin poner en riesgo" el desarrollo sostenible, la equidad y la erradicación de la pobreza.

A su juicio, en términos generales, "no se trata de parar un país sino al contrario, activar un modelo de desarrolllo que resulte más equilibrado, más justo y oirentado a abordar el desafío de la seguridad alimentaria, energética" o del futuro para las próximas generaciones sin olvidar el reforzamiento en materia de clima. "Todavía hay algunas incógnitas por despejar", ha admitido.

Durante la presentación de las conclusiones del informe del IPCC, desde Corea del Sur, la vicepresidenta del Panel de la ONU, la brasileña Thelma Krug, ha indicado que las conclusiones ponen de manifiesto que "cada grado" de calentamiento del planeta "sí importa" y que reducir este incremento global de la temperatura de 2 grados centígrados --según lo comprometido en el Acuerdo del Clima de París-- a 1,5ºC "reduce el impacto severo", de modo que, por ejemplo, la cantidad de población mundial expuesta a este estrés hídrico se reduciría en un 50 por ciento.

Además, ha celebrado que el informe concluye que "todavía es posible" limitar este aumento a 1,5ºC si se hacen unos "esfuerzos muy grandes" y con una transición "sin precedentes en todos los ámbitos de la sociedad". De hecho, ha comentado que las emisiones pasadas y presentes podrían ya haber comprometido la temperatura global a un crecimiento de 1,5ºC pero "hay condiciones" que permiten pensar que se puede quedar ahí si se logra un balance de cero emisiones en 2050 a nivel mundial y una reducción del 45 por ciento en 2030.

CIENCIA, PREDICTORA DEL FUTURO

Por su parte, el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, ha expuesto la contribución de la ciencia española a la aportación de datos objetivos para el estudio del cambio climático y ha definido a la ciencia como "una aspiración, la única que funciona para predecir el futuro" en función de las diferentes actuaciones.

"Tenemos que tomarnos todo esto muy en serio y los científicos lo hace", ha reclamado el ministro que concluye que es "muy importante" escenificar "con claridad" que en materia de transición energética y climática se aplica de forma estricta el principio de basar las decisiones políticas sobre las certezas de la ciencia.