20 de febrero de 2020
 

Expertos piden "responsabilidad" e "información real" para abordar el cambio de hora, que la UE prevé eliminar en 2021

Publicado 03/01/2020 13:22:49CET
Reloj de la fachada exterior del Palacio de la Bolsa de Madrid, en la Plaza de la Lealtad, nº1 de Madrid (España).
Reloj de la fachada exterior del Palacio de la Bolsa de Madrid, en la Plaza de la Lealtad, nº1 de Madrid (España). - Ricardo Rubio - Europa Press

   MADRID, 3 Ene. (EUROPA PRESS) -

   La Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) ha hecho un llamamiento a la "responsabilidad" al tiempo que ha reclamado "sentido de Estado" y ofrecer "información real" para abordar el cambio de hora bianual en España, que la Unión Europea prevé eliminar en el 2021 después de varias demoras.

   En declaraciones a Europa Press, el presidente de ARHOE José Luis Casero ha argumentado que será "preciso una campaña de sensibilización y dar información real a la ciudadanía sobre las ventajas del horario de otoño e inconvenientes del horario de marzo, desde la responsabilidad y con argumentos no solo científicos (Cronobiología y Sociedad Española del Sueño), sino también educativos (la necesidad de que nuestros menores vayan al colegio con luz también en noviembre, diciembre, enero y febrero)".

   A su juicio, "la justificación de la mejora de la salud de la ciudadanía, descanso, productividad y rendimiento (escolar y laboral) aconsejan que se adopte el horario de octubre, el que se tiene actualmente".

   Casero también ha recordado las declaraciones que la vicepresidenta del Gobierno en funciones Carmen Calvo realizó en diciembre de 2018 relativa a la puesta en marcha de "un gran pacto político y social para la racionalización de los horarios en España, con el fin de que las condiciones de los usos del tiempo y de nuestras vidas sean mejores".

   "Entendemos que lo que era válido hace un año, lo es también para el 2020, como una gran asignatura pendiente en nuestro país, sobre todo a la vista de la práctica unanimidad política que existirá en esta materia, tal y como hemos tenido la oportunidad de acreditar a lo largo del año", ha indicado.

   En este punto, ha hecho alusión al manifiesto por la conciliación y corresponsabilidad promovido por ARHOE durante 2018 y 2019, que contó con la firma, entre otros, de representantes del PSOE, PP, CC.OO., UGT, CSIF, USO, Colegio Psicólogos de Madrid, Fundación Independiente, Fundación Woman Week, Madrid Foro Empresarial o Club Malas Madres.

DEBATE

   La Comisión Europea propuso en 2018 que los países de la UE eliminasen el cambio de hora estacional. Cada país, según determinó posteriormente el Parlamento europeo, debía decidir en qué horario van a vivir sus ciudadanos antes de 2021. Sin embargo, el pasado mes de marzo de 2019, la Eurocámara respaldó retrasar a 2021 la eliminación del cambio de hora bianual en la Unión Europea. En cualquier caso, países como Portugal ya han anunciado que seguirán cambiado la hora en primavera y otoño.

   En España, el cambio del horario de invierno al de verano y viceversa desde hace años trae consigo un debate entre expertos y físicos sobre si España debe mantener esta práctica o si debería mantener un horario fijo durante todo el año. Por ello, el Ejecutivo creó una comisión de 14 'sabios' para determinar la conveniencia o no de eliminar el cambio de hora estacional y, en caso de decisión afirmativa, decidir qué horario era más adecuado, el de verano o el de invierno.

   En marzo del año pasado, esta comisión presentó un informe en el que no llegó a ninguna "resolución concluyente", habida cuenta de la "gran cantidad de repercusiones de impacto" que tiene esta medida en campos como el económico o el cultural.

   Uno de los defensores de que España mantenga todo el año un horario continuo es la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) cuyo presidente reitera que 2020 es "un año muy importante en lo que respecta a horarios y conciliación, y a la espera de que se conforme un nuevo Gobierno en España".

   Precisamente, sobre conciliación, Casero ha pedido "abordar de manera seria y con leyes aspectos tan importantes como el teletrabajo (ahora abordado de forma marginal en el Estatuto de los Trabajadores), la jornada flexible, el derecho de desconexión laboral (ahora abordado en normativa de Protección de Datos) y en la implantación de sistemas de conciliación en las empresas a través de equipos/agentes de igualdad y mediante la adopción de acciones concretas acreditables vía certificación o similar".

   "Y eso sí, acompañarlo de beneficios fiscales que beneficien a los autónomos, pymes y empresas que lo realicen y puedan acreditarlo", ha apostillado.

   En el lado opuesto se encuentran científicos como el profesor del departamento de Física de la Materia Condensada de la Universidad de Sevilla, José María Martín-Olalla, que ya el pasado mes de octubre, con motivo del último cambio horario en España, argumentó que el cambio de hora bianual es "más natural" de lo que se dice habitualmente y no se trata de una "ocurrencia" cuyo único propósito es "molestar dos veces al año".

   Además, Martín-Olalla señaló que estudios de médicos y fisiólogos muy críticos con el cambio de hora centran su atención en los efectos de las transiciones y eluden su papel regulador en relación con el ciclo estacional, así como analizar y explicar el papel de la latitud. "Tratan el problema como si no hubiera estaciones, como si no hubiera un por qué a la práctica, como si no hubiera un por qué a hacer las cambios en marzo y octubre, y no en cualesquiera otros meses", denunció.

"LO MEJOR ES MANTENER EL CAMBIO DE HORA"

   De forma similar se expresó el catedrático del departamento de Física Aplicada de la Universidad de Santiago de Compostela, Jorge Mira, que es, también, uno de los expertos que forman parte de la comisión nombrada por el Gobierno para el estudio de la reforma de la hora oficial.

   Mira puso de ejemplo el caso portugués, que lleva más de un siglo haciendo este cambio bianual --España alrededor de 40 años-- y ha probado las distintas opciones que plantea Europa en un "experimento social único", que implica a los 10 millones de habitantes de este país. "Llegaron a la conclusión de que lo mejor era mantener el cambio de hora", ha apuntado.

   El científico ve normal que los países escandinavos no tengan problema en mantener el mismo horario todo el año, puesto que no tienen tantas variaciones entre días y noches por su latitud y cambiar una hora arriba o abajo no tiene consecuencias. Sin embargo, en zonas como la que se encuentra España la vida de una persona, acostumbrada a levantarse con el Sol, puede sufrir muchos cambios.

   Así, Mira plantea la situación de que el país decidiera adoptar la hora de invierno (GMT+1) los 365 días del año. En este caso, indica, en el extremo oriental, por ejemplo, en Cataluña, habría cuatro meses al año que estaría amaneciendo a las 5 o 6 de la mañana. Por el contrario, en verano en el extremo occidental, por ejemplo, en Galicia, otros cuatro meses amanecería a las 9 o 10 de la mañana.

   "Piensan que le puede ordenar al planeta Tierra a circular de forma homogénea", lamenta el catedrático de la Universidad de Santiago, antes de explicar que esto sólo podría ocurrir en la zona del ecuador, en donde no se hace cambio de hora.

   Por otra parte, la comisión encargada de estudiar la conveniencia o no de eliminar cambio horario estacional, dictaminó que España debía mantener su actual huso horario, un debate paralelo al del cambio de hora estacional y en el que algunos se inclinaban por que España adoptará el huso horario de Londres y Portugal frente al de Berlín.

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