El Papa insta a la minoría católica de Bulgaria a confiar que el amor de Dios es "más grande" que el pecado

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Simon Kremer/dpa - Archivo
Publicado 05/05/2019 17:45:16CET

ROMA, 5 May. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha instado a la minoría católica de Bulgaria, que representa menos de 1% de la población del país balcánico al que ha llegado esta mañana, a confiar en que el amor de Dios es "más grande que toda limitación o pecado".

"Ser cristiano es una invitación a confiar que el amor de Dios es más grande que toda limitación o pecado", ha señalado el pontífice en una misa en Sofía ante más de 70.000 fieles, que representaban a la pequeña comunidad católica de Bulgaria. Francisco ha dejado claro que los que se dejan guiar por el amor de Dios, hacen de sus vidas "obras de arte".

En su homilía pronunciada en la plaza Knyaz Alexandar I de Sofía, el Papa ha dicho que "uno de los grandes dolores y obstáculos" que experimentan hoy los cristianos "no nace tanto de comprender que Dios sea amor" sino de que se ha llegado a anunciarlo y testimoniarlo "de tal manera que para muchos este no es su nombre". En el mismo sentido, el Papa ha recordado que hay "tres realidades estupendas que marcan nuestra vida de discípulos: Dios llama, Dios sorprende y Dios ama".

PSICOLOGÍA DEL SEPULCRO

En el último acto del primer día de su visita a la periferia europea, que concluirá el martes con su visita a la capital de Macedonia del Norte, el Papa ha advertido contra la tentación que invita a desanimarse y bajar los brazos.

"El Señor sabe lo fuerte que es para nosotros la tentación de volver a las cosas de antes. En la Biblia, las redes de Pedro, como las cebollas de Egipto, son símbolo de la tentación de la nostalgia del pasado, de querer recuperar algo que se había querido dejar. Frente a las experiencias de fracaso, dolor e incluso de que las cosas no resulten como se esperaban, siempre aparece una sutil y peligrosa tentación que invita a desanimarse y bajar los brazos", ha afirmado. Y ha continuado: "Es la psicología del sepulcro que tiñe todo de resignación, haciendo que nos apeguemos a una tristeza dulzona que, como polilla, corroe toda esperanza".

Por ello, ha recalcado que "el Señor no espera situaciones ni estados de ánimo ideales, los crea. No espera encontrarse con personas sin problemas, sin desilusiones, pecados o limitaciones". En cambio, ha destacado que "Él mismo enfrentó el pecado y la desilusión para ir al encuentro de todo viviente e invitarlo a caminar". Y ha especificado: "Hermanos, el Señor no se cansa de llamar. Es la fuerza del Amor que ha vencido todo pronóstico y sabe comenzar de nuevo".

En esta línea, ha ilustrado que "Dios busca dar siempre una posibilidad". Y ha señalado: "Cuando lo acogemos, subimos más alto, abrazamos nuestro futuro más hermoso, no como una posibilidad sino como una realidad. Cuando la llamada de Jesús es la que orienta nuestra vida, el corazón se rejuvenece".

Por otro lado, ha incidido en que Dios sorprende. "Es el Señor de las sorpresas que no solo invita a sorprenderse sino a realizar cosas sorprendentes", ha dicho. Y ha añadido: "Es el Señor de las sorpresas que rompe los encierros paralizantes devolviendo la audacia capaz de superar la sospecha, la desconfianza y el temor que se esconden detrás del 'siempre se hizo así'".

Asimismo, ha invitado a los fieles a lanzarse con Él "hacia el futuro sabiendo que, en el acierto o en el error, siempre volverá a llamarnos para invitarnos a tirar las redes".

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