Madrid, 22 de abril de 2026.
Cada año se diagnostican en España 38.000 nuevos casos de cáncer de mama. Aunque la mayoría se detectan en fases tempranas, la preocupación no termina con la cirugía o el tratamiento inicial, ya que una parte de las pacientes continúa en riesgo de que la enfermedad reaparezca.
El Informe ImpOrta, impulsado por Novartis, FECMA, Actitud frente al Cáncer, SOLTI, GEICAM y la Sociedad Española de Enfermería Oncológica, analiza cómo el proceso de la enfermedad y la incertidumbre ante una posible recaída afectan a todas las esferas de la vida de las pacientes.
La esfera laboral es una de las más afectadas: el 95% considera que la enfermedad puede impactar negativamente al desempeño profesional. Tanto es así que una de cada tres llega a plantearse abandonar su empleo. El miedo a la recaída aparece como el gran telón de fondo: es la principal preocupación de futuro para el 84% de las pacientes.
Prevenir y reducir el riesgo de recaída es clave no solo desde el punto de vista clínico, sino también emocional y social. En los últimos años, además, la medicina de precisión ha permitido avanzar hacia enfoques cada vez más personalizados, que contribuyen a reducir el riesgo de una posible recaída.
El Informe ImpOrta subraya la necesidad de ofrecer a las pacientes información clara y comprensible sobre su situación, el riesgo de recaída y cómo manejar los efectos secundarios del tratamiento. Contar con este conocimiento les permite participar activamente en su proceso, reducir la incertidumbre y mejorar la adherencia y la calidad de vida.