Madrid, 8 de mayo de 2026.
La repatriación y el desembarco de los pasajeros del crucero afectado por el brote de hantavirus se desarrollan en un escenario en el que "virtualmente no hay ningún riesgo" para la población ni para los equipos encargados del operativo. La clave está en que este virus necesita que la persona infectada presente "sintomatología" para poder transmitirse entre humanos, una situación muy diferente a la vivida durante la pandemia de COVID-19. José Antonio López, catedrático de Microbiología y director del Grupo de Neurovirología de la Universidad Autónoma de Madrid ha afirmado que "si no hay sintomatología, la posibilidad de transmisión del virus es nula".