Actualizado 20/03/2015 16:46 CET

Harvard conciencia a las empresas de los beneficios de apostar por la sostenibilidad

Ramón Alberto Sánchez Piña, de Harvard, y Juan Pérez de Lema, de PWC
Foto: EUROPA PRESS

Unas 400 compañías participan ya en esta iniciativa y se espera llegar a las 600

   MÁLAGA, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Concienciar a las empresas malagueñas y, en general, a la ciudadanía de que la implementación de medidas sostenibles, no sólo medioambientales, sino también económicas y sociales, no tiene por qué ser algo caro y, sin embargo, siempre repercute positivamente en la cuenta de resultados. Éste es el objetivo del proyecto financiado por la Escuela de Organización Industrial (EOI) y el Ayuntamiento de Málaga y desarrollado por PricewarterhouseCoopers (PwC), junto a la Universidad de Harvard.

   En un desayuno informativo este viernes, el director de Vinculación Corporativa y Estrategia del Centro para la Salud y el Ambiente Global de la Harvard School of Public Health, Ramón Alberto Sánchez Piña, y el responsable de Consulting de PwC Andalucía, Juan Pérez de Lema, han informado del desarrollo de GreenEconomy Málaga, el primer proyecto de este tipo que la universidad estadounidense desarrolla en Europa y que surgió tras una visita hace dos años del alcalde, Francisco de la Torre.

   "Estamos a disposición de Málaga para convertirla en la ciudad más sostenible, al menos, de España", ha señalado el responsable del Programa de Tecnologías Sostenibles y Salud, quien ha puesto en valor el "talento" que presenta la capital. Así, se ha comprometido a "ayudar para sacarle el máximo partido".

   El plazo para prestar ayuda en esta materia a las empresas interesadas está previsto inicialmente hasta junio o julio de este año, aunque el objetivo es que el proyecto perdure en el tiempo a través del Centro de Tecnología de la Sostenibilidad de Málaga, ubicado en el edificio que el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA) tiene en el campus universitario de Teatinos.

COLABORACIÓN FUTURA CON MÁLAGA

   De hecho, Harvard seguirá colaborando con Málaga "con independencia de que haya un proyecto o no", en tanto que "no nos gusta intervenir un mes y luego irnos, nos gusta quedarnos", ha asegurado Sánchez Piña, que ha estado acompañado, entre otros, por Oliver Mendoza-Cano, líder del Programa en Adaptación al Cambio Climático y Tecnologías de la Nutrición.

   Actualmente, se está finalizando la fase de captación de empresas, pertenecientes a diferentes sectores --administración pública, turismo, agroalimentación, transporte, etcétera--, con el objetivo de llevar a cabo el correspondiente diagnóstico. Cuentan ya con más de 400 compañías, aunque el objetivo es alcanzar las 600 o, incluso, llegar a las 900. "Es un proyecto muy ambicioso", ha resaltado Pérez de Lema.

   No obstante, el objetivo no es sólo la mejora de la sostenibilidad, sino también consolidar un ecosistema de innovación, que sirva de impulso a las nuevas firmas. "Se abre una área de oportunidad", ha subrayado Sánchez Piña, para lo que se buscan empresas emergentes en torno a todas las cuestiones sostenibles.

   El proyecto, financiado en un 80 por ciento por fondos europeos de la EOI y en un 20 por ciento por el Ayuntamiento, ofrece de forma gratuita a cada empresa una serie de técnicas o procedimientos que contribuyen a la mejora de su cuenta de resultados siempre desde una perspectiva de sostenibilidad, según el representante de PwC.

MEDIDAS SOSTENIBLES

   Entre esas medidas, hay algunas que no tienen ningún coste, como aplicar un procedimiento para las reservas en los hoteles de modo que la inercia térmica del edificio tenga menor impacto en cuanto a la climatización o la iluminación, u otras sí más complejas y con mayor inversión como técnicas de depuración de aguas.

   "Algunas de las herramientas que se ofrecen permiten mejorar la eficacia operativa, no son cuestiones tecnológicas, y de este modo se influye positivamente en la cuenta de resultados de la empresa y se disminuye también la huella de impacto ambiental", según el representante de esta prestigiosa universidad estadounidense. "No significa encarecer, sino ser más eficiente", ha apostillado.

   Como ejemplo, Sánchez Piña ha comparado dos empresas de transportes de iguales dimensiones y misma ubicación geográfica y ha señalado que la que aplica medidas sostenibles consigue una reducción de los costes de en torno al 27 por ciento.

   En cualquier caso, el objetivo es crear conciencia entre las empresas de que lo sostenible "no necesariamente es más caro, sino más barato", y, además, "va a ayudar a una mayor preservación del medio ambiente". Una cuestión ésta última que "nunca puede ser entendida como un freno al progreso de la región, sino como motor que ayude a su crecimiento", según Pérez de Lema.

   Ha incidido, además, en el carácter social de la sostenibilidad, y es que "todos los ecosistemas que crecen de forma rápida normalmente crean desequilibrios sociales y uno de los principios de la sostenibilidad es, precisamente, que haya un crecimiento equilibrado en toda la sociedad". Para ello, se apuesta, por ejemplo, por la compra de productos locales en lugar de por la importación.

   El representante de PwC ha defendido que la sostenibilidad permite "trabajar mejor, igual de deprisa y con el mismo objetivo de crecimiento", pero con el añadido de que "son prácticas más acordes a una economía moderna". Ha reconocido que en el caso de Málaga "hay mucho que hacer".

   Precisamente, uno de los puntos importantes detectados es que, hoy por hoy, "la sostenibilidad no es una prioridad para las empresas malagueñas, sobre todo porque estamos en la salida de una crisis económica", según el director de Consulting de PwC Andalucía. De todas formas, ha expuesto que iniciar el nuevo ciclo con una perspectiva de crecimiento más equilibrado es "un excelente punto de partida".

   Sánchez Piña, también responsable del programa de Tecnología Sostenible y Salud de Harvard, ha precisado, al respecto, que en Málaga esta conciencia "ya no está en un periodo de gestación, sino que está naciendo y su proceso de desarrollo puede verse acelerado con las experiencias existentes en otros sitios".

   El objetivo es "mantener el crecimiento y el estándar de vida del siglo XX y de principios del XXI y llegar al XXII sin disminuir los recursos y la calidad", según Sánchez Piña, quien ha especificado que, en muchas ocasiones, "la sostenibilidad no es siempre bien entendida porque suele pensarse en la medioambiental cuando también se refiere a la economía y a la justicia social". De hecho, "todo puede ser sostenible", ha dejado claro.

LA SOSTENIBILIDAD, "UN MODELO DE SUPERVIVENCIA"

   Por último, el director territorial de la EOI, Antonio Díaz, ha señalado que "el paradigma está cambiando y la sostenibilidad no es una estrategia de marketing, sino un modelo de supervivencia".

   "Cualquier empresa que no se focalice hacia un modelo sostenible está cavando su propia tumba porque no está desarrollando la estructura necesaria para ser insertable en la evolución del ecosistema a medio y largo plazo", ha concluido.

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