Archivo - Ciudad de la Justicia de Málaga. Fachada - EUROPA PRESS - Archivo
MÁLAGA 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Málaga ha decidido suspender el juicio con jurado popular previsto esta semana a tres acusados de supuestamente acabar con la vida de un hombre e intentarlo con un segundo en un tiroteo en la localidad malagueña de Marbella en 2019, ya que no ha acudido uno de los procesados, el mismo que el pasado mes de abril provocó la suspensión de la vista tras resultar herido de bala.
Así lo han informado a Europa Press fuentes judiciales, quienes han apuntado que la Oficina del Jurado intentó durante la tarde de este pasado lunes localizar a través de la Policía Judicial al acusado en las direcciones que había facilitado previamente en sede judicial, pero sin embargo, los intentos no dieron su fruto.
Estas fuentes han indicado que el acusado tenía obligación de firmar los días 1 y 15 de cada mes en el Juzgado de Paz de Pizarra (Málaga), donde ocurrió el incidente el pasado mes de abril; y han precisado que esta obligación la venía cumpliendo hasta que el pasado día 15 de octubre en que no se presentó.
Esta no es la primera vez que se intenta celebrar este juicio y que surgen incidencias al respecto, ya que se tuvo que aplazar en otras ocasiones, primero por incompatibilidad de un letrado y el mes de abril de este año se tuvo que suspender debido a las agresiones sufridas por uno de los procesados.
La Fiscalía solicita una pena de 37 años de prisión para un acusado y 38 años y medio para otros dos. Los hechos ocurrieron en noviembre de 2019. Según el escrito inicial de la acusación pública, dos procesados, "en aplicación de un plan preconcebido", en el que habría participado el tercero, acudieron en un vehículo, junto a las dos víctimas al domicilio de uno de ellos.
Una vez en su interior, dice el ministerio fiscal en su relato provisional, al que ha tenido acceso Europa Press, "con ánimo de acabar con la vida de ambos", uno de los acusados supuestamente disparó con un arma corta tipo revólver en el pecho, entrando la bala por debajo de la clavícula y saliendo por la espalda, produciéndole la muerte".
Tras esto, dice la acusación, supuestamente un segundo procesado habría disparado al otro hombre con un arma similar hasta en tres ocasiones, recibiendo los impactos en un hombro, pierna y abdomen; lo que le produjo varias lesiones que requirieron de tratamientos rehabilitadores en varios hospitales y que curaron en 336 días.
El tercer acusado se había reunido previamente con los otros procesados, "con la finalidad de planear y dar muerte" a las dos víctimas, con las que también mantuvo encuentros, dice el fiscal. Además, nada más producirse el tiroteo, también se reunió con los otros dos procesados.
Para la acusación pública, se trata de dos delitos de asesinato, uno en grado de tentativa; y de pertenencia a grupo criminal con disposición de armas, de los que acusa a los tres procesados; mientras que a dos de ellos también les achaca delitos de tenencia ilícita de armas, ya que ninguno tenía la licencia correspondiente.
Por estos hechos, el fiscal solicita inicialmente que se imponga a uno de los procesados la pena de 37 años de cárcel y a los otros dos les suma la petición de un año y medio más por el delito de tenencia ilícita de armas, por lo que pide una condena de 38 años y medio de prisión para cada uno.
Como indemnización, el ministerio público considera que los acusados deben pagar a los herederos del fallecido 200.000 euros y al lesionado 26.280 euros por las heridas producidas y 99.000 euros por las secuelas.