El uso de bicicletas baja en Sevilla un 15%, según un informe de la US

Recursos ciclistas.
EUROPA PRESS
Actualizado 26/02/2016 16:57:03 CET

El Sibus apunta como posibles causas las deficiencias de mantenimiento del carril bici y la ausencia de aparcamientos e intermodalidad

SEVILLA, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Sistema Integral de la Bicicleta de la Universidad de Sevilla (Sibus) ha presentado su tercer informe acerca de la situación de la movilidad ciclista en la capital hispalense mediante un conteo realizado en noviembre de 2015 --e introduciendo este año temas como la movilidad ciclista en el centro histórico de la ciudad y la accidentalidad ciclista y peatonal--, del cual se colige una bajada del 15 por ciento en el uso de ciclos en la ciudad y se alza como reclamación la redacción de planes específicos de movilidad.

Las conclusiones del informe, consultado por Europa Press, arrojan que el uso de la bicicleta en la ciudad se mantiene en cifras elevadas, por encima de los 60.000 desplazamientos diarios en un día laborable tipo sin lluvia, observándose no obstante un "paulatino" descenso a partir del pico detectado en 2011, con un total de 72.000 desplazamientos diarios.

Esta bajada ha sido aún más pronunciada para el sistema de bicicletas públicas 'Sevici', cuya participación en la movilidad ciclista global ha descendido del 29 al 26 por ciento entre 2011 y 2015. El trasvase de usuarios desde el servicio público de alquiler a la bicicleta privada no ha sido lo suficientemente acusado como para compensar el descenso global en el uso de estos vehículos.

A modo de hipótesis para explicar estos descensos en el uso de la bicicleta, el informe del Sibus apunta a las deficiencias de mantenimiento del sistema de vías ciclistas y la permanencia de los 'cuellos de botella' denunciados por las asociaciones de usuarios de la bicicleta, la ausencia de medidas de pacificación del tráfico en el viario sin vías ciclistas segregadas, la ausencia de aparcamientos seguros tanto en la vía pública como en origen (comunidades de vecinos) o en destino (empresas, colegios) y la ausencia de intermodalidad con el transporte público.

Respecto al casco histórico hispalense, las conclusiones recuerdan que es un espacio donde se dan altos niveles de movilidad ciclista, pese a la ausencia de infraestructuras específicas. Una buena parte de la misma, en torno al 25 por ciento, es interior al propio casco antiguo, siendo el resto en su casi totalidad desplazamientos atraídos o generados por el propio centro. Los desplazamientos de paso son, sin embargo, "relativamente escasos".

CENTRO HISTÓRICO

El centro de Sevilla es también es un lugar donde el uso de la bicicleta privada supera al uso de la pública en porcentajes "significativamente superiores" a los detectados en el resto de la ciudad. Igualmente, la participación de la mujer en la movilidad ciclista es también significativamente superior en el casco histórico con respecto al resto de la ciudad, lo que probablemente exprese un mayor uso relativo de la bicicleta en este entorno.

Las restricciones al tráfico ciclista de 10,00 a 22,00 horas en la almendra central --calles O'Donnell, Tetuán, Sierpes, Francos, etcétera-- afectan a zonas con gran demanda de tráfico ciclista, como se pone en evidencia en los conteos realizados en dichas zonas a primera hora de la mañana (en horario permitido). El uso desciende de manera visible, como es lógico, durante el horario no permitido.

Para el Sibus, la importancia del casco antiguo como atractor y/o generador de desplazamientos ciclistas pone de manifiesto la necesidad de elaborar planes específicos de movilidad ciclista adaptados a sus especiales características, que potencien tanto los desplazamientos interiores como los accesos y egresos en bicicleta a dicha zona.

La implantación a partir de 2006 de la red de vías ciclistas segregadas no solamente ha tenido como resultado un crecimiento destacado de la movilidad ciclista, sino que ha conllevado una reducción también de importancia --en torno al 50 por ciento-- del riesgo de circular en bicicleta, medido como número de accidentes por millón de desplazamientos.

"NOTABLE" REDUCCIÓN EN LA GRAVEDAD DE LOS ACCIDENTES

Junto a esta reducción del riesgo de sufrir accidentes de tráfico, se ha producido también una "notable" reducción en la gravedad de los accidentes ciclistas, de modo que los ciclistas con lesiones consideradas graves han pasado de ser el 10 por ciento del total de los ciclistas accidentados en el periodo anterior a 2006 a ser el 5 por ciento en el periodo posterior a dicho año.

En cuanto a la tipología de los accidentes ciclistas, éstos siguen siendo en su mayoría (83%) colisiones con vehículos a motor, repartiéndose el 17 por ciento restante entre colisiones entre bicicletas, colisiones con peatones, caídas y otros accidentes individuales.

De estos datos, el informe que la implantación de la red de vías ciclistas segregadas ha supuesto un incremento notable de la seguridad de los ciclistas tanto en lo relativo a un retroceso de posibilidades del riesgo de sufrir accidentes como en lo que respecta a la reducción de la gravedad de los mismos. Aun así, las colisiones con vehículos a motor siguen siendo la principal causa de estos siniestros, por lo que son necesarias más medidas que protejan a los ciclistas de este tipo de accidentes.

Se ha detectado también un descenso significativo tanto del número de peatones accidentados como de la gravedad de sus lesiones a partir del año 2006, en relación al periodo inmediatamente anterior. Aunque sería necesario llevar a cabo una investigación más detallada al respecto, la coincidencia de dicho descenso con medidas como la peatonalización de algunas calles y zonas de la ciudad y con la implantación de la red de vías ciclistas podría ser indicativa de algún efecto positivo de dichas actuaciones sobre la seguridad global de los peatones.