Grandas de Salime - GOBIERNO DE ASTURIAS
OVIEDO 27 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Principado de Asturias ha captado 93,8 milllones del programa estatal de almacenamiento energético mediante bombeo reversible Boralmac 2, impulsado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) con financiación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).
Según ha informado este domingo el Ejecutivo asturiano, Asturias se sitúa a la cabeza de las comunidades autónomas a la hora de obtener estas ayudas, con dos proyectos seleccionados y esos 93,8 millones, lo que representa el 56,8% de los 165 millones adjudicados, según recoge el portal del Gobierno de España sobre el PRTR.
Las iniciativas financiadas corresponden a la central hidroeléctrica de bombeo reversible de Grandas de Salime y al proyecto de bombeo reversible en La Barca.
La ayuda más cuantiosa, de 48,8 millones, se ha concedido a un proyecto en La Barca, entre los concejos de Tineo y Belmonte de Miranda, presentado por EDP. La instalación contaría con una potencia de turbinación de 354 megavatios (MW) y una capacidad de almacenamiento de 4.739 megavatios hora (MWh), lo que equivale a cerca de cinco horas del consumo eléctrico del conjunto de Asturias.
Por su parte, la central de Grandas de Salime, situada en los concejos de Grandas de Salime y Pesoz, está impulsada por el grupo Magtel y ha obtenido una subvención de 45 millones. La actuación contempla una potencia de 247 MW y una capacidad de almacenamiento de 3.810 MWh.
En conjunto, ambas actuaciones sumarán 601 MW de potencia de turbinación y 8.549 MWh de capacidad de almacenamiento, equivalentes al 40,5% de toda la capacidad de almacenamiento apoyada por Boralmac 2, que financia siete proyectos en todo el país. La inversión conjunta entre ambas iniciativas suma cerca de 700 millones.
El bombeo reversible es una tecnología de almacenamiento hidráulico que utiliza dos embalses situados a distinta altura. Cuando existe un excedente de generación eléctrica, especialmente de origen renovable, el sistema emplea esa energía para bombear agua desde el embalse inferior al superior.
Posteriormente, cuando aumenta la demanda o disminuye la producción renovable, el agua se libera de nuevo hacia el embalse inferior atravesando las turbinas y generando electricidad.
Este sistema funciona como una gran batería natural capaz de almacenar energía durante largos periodos y devolverla a la red cuando resulta necesaria.
Según explican desde el Principado, las centrales de bombeo reversible aportan flexibilidad al sistema eléctrico, mejoran la seguridad y la calidad del suministro y facilitan una mayor integración de energías renovables. Además, reducen los vertidos de energía limpia que no puede ser aprovechada por falta de capacidad de almacenamiento.