Daniel Freire: "Soy una persona que duda constantemente y con muchísimos miedos"

El Actor Daniel Freire
JOSEFINA BLANCO/EP
Actualizado 02/11/2011 14:12:03 CET

MADRID, 2 Nov. (Por Lara Olmo) -

Desde que dejáramos de verle metido en la piel de Tom Pellegrini, el tabernero más atractivo de 'Doctor Mateo', a Daniel Freire le habíamos perdido la pista. Ahora regresa a la primera fila de la actualidad pero esta vez para subirse a un teatro.

Protagoniza junto a Lola Herrera y Ana Labordeta la comedia 'Querida Matilde', una comedia de enredos y algo surrealista no exenta de sorpresas.

Este argentino, uno de los 'maduritos' con más seguidoras en nuestro país, comenzó a dedicarse a la interpretación pasados los treinta. Pero su estilo extremadamente polifacético ha sido sin duda uno de los recursos más valiosos de los que se ha servido Daniel Freire para, en tan pocos años, hacerse con un hueco nada desdeñable en nuestro panorama nacional.

Aunque ahora es en el teatro donde centra su atención, espera que la pequeña pantalla, en la que en más de una ocasión ha podido probar las mieles del éxito, vuelva pronto a abrirle las puertas.

- Desde tu participación en 'Doctor Mateo' no habíamos vuelto a verte...

- Lo único que he hecho desde entonces ha sido una película en coperativa, porque desde que deje 'Doctor Mateo' empecé con los ensayos de la obra.

- ¿Tenías ganas de volver al teatro?

- Eso siempre, aunque nunca he dejado de hacer teatro mientras estaba en televisión. Es el ámbito en el que más seguro me siento porque es el que más he trabajado. Me permite conocer más facetas propias como actor.

- ¿Qué sientes subido a un escenario?

- El vínculo directo que te permite con el público es maravilloso. Aunque sufro mucho, la verdad, pero cuando piso el escenario siento que una mano me empuja y que no me deja retroceder, es una sensación muy agradable. Soy bastante masoquista, es un sufrimiento que me da mucha vitalidad.

- ¿Qué tienes en común con el personaje que interpretas?

- Más allá de los factores meramente sustanciales, como el hecho de que es argentino o que tiene mi edad, está el hecho de que he vivido situaciones más o menos similares a las suyas, que tiene muchos miedos, que viene a España a probar suerte...

- ¿Tú en qué circunstancias viniste a nuestro país?

- Vine por cuestiones personales que nada tenían que ver con la interpretación, pero tenía claro que si venía a España iba a seguir siendo actor. La verdad es que fue todo muy fácil, quizás porque vine sin ansiedad, y afortunadamente las circunstancias me pusieron en el lugar oportuno y en el momento exacto.

- Tu personaje, Matías, está decidido a llevar a cabo un plan que se le trunca prácticamente desde el principio. ¿Cuántas veces se han echado a perder los tuyos?

- ¡Miles de veces!

- ¿Algunas de esas decisiones perjudicaban a alguien?

- Todos cometemos actos o tomamos decisiones que, involuntariamente o no, influyen sobre otras personas. Eso es lo bonito de la vida.

- ¿Te consideras un hombre de ideas fijas?

- Ni mucho menos, soy una persona que duda constantemente y que tiene muchísimos miedos. Tengo ideas fijas, porque tiene que haberlas, como el hecho de querer ser actor, o la persona con la que quieres compartir el resto de tu vida, que no es la misma que con la que te acuestas, los amigos... Pero en general dudo constantemente. La idea más fija que tengo es que estoy convencido de que un mundo mejor es posible, un mundo más sensual y libre, y no tan materialista.

- ¿Y un hombre atractivo?

- No, en realidad me veo unos rasgos demasiado afilados. Aunque tengo que reconocer que mi físico ha repercutido en mi profesión y también entre las mujeres, al menos eso me ha demostrado la experiencia. De joven era el primero de mi grupo de amigos en entrar en los bares, aunque luego era el más callado porque no sabía conquistar con la palabra. Además el hecho de ser un personaje conocido te añade un plus de atractivo que la gente anónima no tiene, aunque también sea atractiva, eso hay que tenerlo en cuenta.

- ¿Cómo llevas precisamente esa popularidad?

- Bien, no vivo agobiado. La gente me saluda por la calle pero de forma natural, y la prensa tampoco me acosa. Mi vida privada trato de que lo sea porque es la base de la que me nutro para interpretar mis personajes, ellos tienen mucho de mi. Si la hiciera pública entonces me convertiría yo mismo en un personaje y me quedaría sin inspiración. A través de mis intimidades construyo los personajes y me redescubro.

- ¿Qué sueles hacer en tu tiempo libre?

- Normalmente me voy a Argentina a estar con mi familia y amigos. Cuando tengo menos tiempo aprovecho para darme algunos viajecillos por España, para conocer la parte más oculta, estar en casa leyendo un buen libro, contactar con mi familia...

- ¿Tienes a tu tierra muy presente?

- Siempre, creo que nunca la puedes olvidar.

- ¿Te veremos pronto de nuevo en televisión?

- Ojalá, a ver si un proyecto piensa en mí y yo puedo aportar algo interesante.