Actualizado 12/03/2026 10:18

No es imposible: cómo lavar la lana a máquina o a mano para que no se encoja

No es imposible: cómo lavar la lana a máquina o a mano para que no se encoja
No es imposible: cómo lavar la lana a máquina o a mano para que no se encoja- JOMETO DESIGN - UNSPLASH

MADRID 12 Mar (EUROPA PRESS)

Con la primavera a la vuelta de la esquina, muchos pensaban que ya se podía guardar la ropa de invierno. Sin embargo, el regreso de las bajas temperaturas y la lluvia han obligado a volver a sacar jerséis de lana del fondo del armario o de los cajones.

La lana es una tela que, aunque es cálida y suave, es muy delicada a la hora de lavar. Sus fibras son sensibles tanto al calor como al agua, por lo que un problema común es que se encoja después de un lavado. Sin embargo, hay métodos para garantizar que se pueda lavar sin dañar ni deformar la prenda.

CÓMO LAVARLA EN LA LAVADORA

Uno de los primeros pasos es prestar atención a la etiqueta de la prenda: si indica que solo se debe lavar a mano, es mejor seguir este consejo. Después, es importante escoger el detergente correcto.

El equipo de la marca alemana de ropa de exteriores Jack Wolfskinm destaca en un artículo divulgativo que el detergente y el suavizante común no siempre son las opciones más aptas para lavar las prendas de lana, por lo que es recomendable optar por uno diseñado para lana o de pH neutro.

Si se busca aprovechar el lavado para limpiar prendas con cremalleras, se recomienda meter la lana en una bolsa para la lavadora para reducir el roce y el daño posterior a la tela. Con este mismo objetivo, los especialistas de la marca alemana aconsejan llenar la lavadora, como máximo, hasta la mitad.

En cuanto a los programas de la lavadora, se debe escoger uno apto para telas delicadas o, si se tiene, el programa de lana; la temperatura no debe superar los 30 grados centígrados y suele tener poco centrifugado para proteger la lana.

CÓMO LAVAR LANA A MANO

Algunas piezas indican claramente en sus etiquetas que se deben lavar exclusivamente a mano. En un recipiente grande, como un cubo o un barreño, se debe llenar con agua tibia o fría, evitando en todo momento que supere los 30 grados centígrados.

Similar al proceso de limpieza en una lavadora, se debe usar un detergente delicado para evitar daños innecesarios al jersey. Esto se mezcla en el agua y la prenda se sumerge completamente. Los especialistas de Lanas Emi recomiendan dejar reposar la lana durante entre 10 y 15 minutos para que el detergente actúe y evite frotar la lana para no enredar las fibras.

Al sacarlo del agua, se debe presionar suavemente para eliminar el exceso de agua y tirar los contenidos del recipiente. Este se vuelve a rellenar con agua fría o tibia para el proceso de enjuague, repitiendo el proceso anterior. Si es necesario, se puede realizar el enjuague varias veces.

CÓMO SE SECA

Dada la delicadeza de la lana, el proceso de secado también es muy importante porque la tela es susceptible de deformarse. Por ello, una técnica recomendada es colocar la prenda sobre una toalla grande y enrollarla mientras se presiona. La toalla absorberá el exceso de agua y facilita el proceso de secado.

La lana debe secarse sobre una superficie plana, por lo que se puede dejar reposar sobre una toalla seca, evitando que entre en contacto con el sol directo o con el calor. Idealmente, se puede dejar secar en un lugar con buena ventilación y a temperatura ambiente.

 

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