Publicado 16/02/2016 11:27

Kiko Matamoros, de Laura: "Mi hija ha podido hacer daño a terceros, pero la grandeza del ser humano está en el perdón"

GOYO CONDE
GOYO CONDE

   MADRID, 16 Feb. (EDIZIONES/CHANCE) -

Kiko Matamoros acudió ayer a Sálvame por primera vez después de su breve paso por la casa de Gran Hermano VIP. El tertuliano comentó su estancia, centrándose en el reencuentro con su hija Laura, con quien se fundió en un emotivo abrazo nada más verse.

Matamoros aseguró en el programa de Telecinco que vio a su hija "exactamente igual que hace un mes" y que Laura es "una niña cariñosa, frágil y confundida en algunas cosas". Así Kiko buscaba justificar el comportamiento de la concursante, ya que ha sido muy criticada por hablar del pasado de los Matamoros-Flores y criticar a Makoke, actual pareja de Kiko y madre de Javier Tudela, último expulsado del concurso, por quien tampoco mostraba mucha simpatía.

El colaborador televisivo, que conoce bien Gran Hermano VIP, pues concursó en la segunda edición del concurso (año 2005), conoce también la dureza y dificultad del programa, pues él mismo abandonó en las primeras semanas. "En el programa sale lo mejor y lo peor de cada uno", aseguraba en referencia a Laura, que ha sacado su lado más criticón en Gran Hermano.

Relataba también con cuanta pena abandonó la casa y dejó allí a su hija, que estaba enferma con fiebre muy alta. "Me preocupé mucho y sentí mucha nostalgia y pena por irme. Las sensaciones que he sentido este fin de semana las han sentido pocos padres", aseguraba el tertuliano.

A pesar de la dureza de los ataques de Laura a Makoke, pareja setimental de Kiko, el colaborador de Sálvame deja una puerta abierta al perdón y a la reconciliación, pues agfirmaba: "Mi hija ha podido hacer daño a terceros, pero la grandeza del ser humano está en el perdón". Dejaba constante el cariño hacia su hija, no solo con estas declaraciones, sino dejando claro que le ayudará y apoyará siempre: "Lo único que quiero que sepa es que su padre va a estar ahí siempre, por encima de lo que sea.

Pero quizá esta declaración de amor no se pueda aplicar a su hijo Diego, con el que la relación es más fría y conflictiva, a pesar de que Kiko es el primero en dejar claro que a todos los hijos se les quiere por igual. Según él, la relación con cada hijo es sencillamente diferemte: "Unos hijos tienen unas necesidades y otros tienen otras. cada uno merece una forma de expresión, una forma de llegar a ellos cuando tienes que llegar".

Respecto al frío encuentro con su hijo en El debate del domingo, donde no hubo abrazo ni ningún tipo de muestra de afecto, Matamoros se defendió diciendo que "cuando existe un abrazo, un beso, tiene que tener un fundamento. La situacion con mi hijo todo el mundo sabe cuál es y seria una frivolidad habernos dado un abrazo".

En cuanto a Makoke, que tiene que soportar que Laura se dirija a ella con calificativos como "la de la bolita" o la del culito", en referencia a su pasado como presentadora del Telecupón, Kiko Matamoros asegura que su novia le dice que no le da importancia a las críticas, pues sabe que de lo contrario a él le haría sentir mal. Aún así, Matamoros dice que lo que habla en su casa con su pareja es privado, ya que Mila Ximénez le recrimina que pide a Laura que cese sus críticas sin parar los pies a su mujer, que tampoco se queda callada.

Respecto a la relación entre su futura esposa y su hija de un anterior matrimonio, Matammoros recuerda que el año pasado Laura entró en television para decir que ella iba a ser la madrina de la boda por lo que la relacion entre ambas era buena.