Una joven estrella masiva revela que se forman igual que nuestro Sol

Actualizado 22/08/2016 16:44:22 CET
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   MADRID, 22 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Astrónomos han identificado un joven estrella de 30 veces la masa del Sol a unos 11.000 años luz de distancia, que ayuda a entender cómo se forman las estrellas más masivas en el Universo.

   Pese a su enorme peso, se encuentra todavía en el proceso de recopilación de material desde su nube molecular de origen, y puede ser aún más masiva cuando finalmente llega a la edad adulta.

   Los investigadores, dirigidos por un equipo de la Universidad de Cambridge, han identificado una etapa clave en el nacimiento de una estrella muy masiva y han determinado que se forman de una manera similar a las estrellas mucho más pequeñas --como el Sol-- a partir de un disco giratorio de gas y polvo.

   En La Vía Láctea, las estrellas masivas jóvenes, es decir, aquellas con una masa al menos ocho veces mayor que el Sol, son mucho más difíciles de estudiar que las estrellas más pequeñas. Esto se debe a que viven rápido y mueren jóvenes, haciéndolas poco frecuentes entre los 100 mil millones de estrellas de la galaxia, y, en promedio, están mucho más lejos.

   "Una estrella promedio, similar al Sol, se forma durante unos pocos millones de años, mientras que las estrellas masivas se forman en órdenes de magnitud más rápidos, de alrededor de 100.000 años", ha explicado el autor principal del trabajo, John Ilee.

   Según ha apuntado, "estas estrellas masivas queman su combustible mucho más rápidamente, por lo que en general tienen una vida más corta, haciéndolas más difíciles de atrapar cuando son bebés".

   La protoestrella descrita por Ilee y sus colegas en 'Monthly Notices of the Royal Astronomical Society' reside en una nube oscura infrarroja. Se trata de una región muy fría y densa del espacio que lo convierte en un lugar ideal de formación estelar. Sin embargo, esta rica región de formación de estrellas es difícil de observar con telescopios convencionales, ya que las estrellas jóvenes están rodeadas por una nube espesa y opaca de gas y polvo.

   Gracias al conjunto submilimétrico (SMA) en Hawai y el Karl G Jansky Very Large Array (VLA) en Nuevo México, que usan largas longitudes de onda de luz para observar el cielo, los investigadores fueron capaces de "ver" a través de la nube y hasta la propia guardería estelar.

   Mediante la medición de la cantidad de radiación emitida por el polvo frío cerca de la estrella, y mediante el uso de huellas digitales únicas de varias moléculas diferentes en el gas, los investigadores fueron capaces de determinar la presencia de un disco 'kepleriano', que gira más rápidamente en su centro que en su borde.

   "Este tipo de rotación también se observa en el Sistema Solar, en que los planetas interiores giran alrededor del Sol más rápidamente que los planetas exteriores", ha apuntado Ilee. "Es emocionante encontrar un disco de este tipo alrededor de una estrella joven y masiva, ya que sugiere que las estrellas masivas se forman de una manera similar a las estrellas de masa baja, al igual que el Sol", ha apuntado.