Actualizado 14/09/2015 17:56 CET

Los bosques podrían ser la clave para acabar con el hambre en el mundo

Planta de cacao
Foto: TERRY SUNDERLAND

MADRID, 6 May. (EUROPA PRESS) -  

   Una de cada nueve personas en el mundo sigue padeciendo hambre, la mayoría en África y Asia, y los bosques tienen un gran potencial para mejorar su nutrición y garantizar su subsistencia.

   De hecho, los bosques y la silvicultura son esenciales para lograr la seguridad alimentaria a medida que los límites para impulsar la producción agrícola están cada vez más claros.

   Así concluye un completo análisis científico sobre la relación entre los bosques, la alimentación y la nutrición hecho público este miércoles en Nueva York en un evento paralelo al Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques. El nuevo informe, publicado por la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO, por sus siglas en inglés), la mayor red mundial de científicos forestales, también subraya la necesidad de que los grupos más vulnerables de la sociedad tengan acceso seguro a los alimentos de origen forestal.

   Más de 60 científicos de renombre de todo el mundo colaboraron en esta publicación revisada por pares 'Bosques, Árboles y Paisaje para la Seguridad Alimentaria y la Nutrición. Un Informe de evaluación global', coordinado por la IUFRO en nombre de la Asociación de Colaboración en Materia de Bosques (CPF, por sus siglas en inglés) .

   "Este informe nos recuerda el papel fundamental de los bosques en la construcción de la seguridad alimentaria. Hace un argumento convincente para los enfoques de paisajes multifuncionales e integrados y pide un compromiso a nivel comunitario para re-pensar los sistemas forestales y agrícolas", subraya Thomas Gass, secretario general asistente de Política del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU.

   "La producción de cultivos a gran escala es altamente vulnerable a los fenómenos meteorológicos extremos que pueden ocurrir con más frecuencia debido al cambio climático. La ciencia demuestra que la agricultura basada en los árboles se puede adaptar mucho mejor a este tipo de calamidades", dice Christoph Wildburger, coordinador de la iniciativa del Panel de Expertos de los Bosques Mundiales de IUFRO.

   "Sabemos que los bosques desempeñan ya un papel clave en la mitigación de los efectos del cambio climático. Este informe deja muy claro que ellos también juegan un papel clave en aliviar el hambre y mejorar la nutrición", agrega este experto.

   "Los alimentos forestales a menudo proporcionan una red de seguridad durante los periodos de escasez de alimentos", destaca Bhaskar Vira, de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, y presidente del Grupo de Expertos Forestales sobre los Bosques Mundiales y la Seguridad Alimentaria, que compiló el informe.

   "En el estudio, revelamos impresionantes ejemplos que muestran cómo los bosques y los árboles pueden complementar la producción agrícola y contribuir a los ingresos de la población local, especialmente en las regiones más vulnerables del mundo", señala.

   Según este documento, los beneficios de los bosques y los árboles a la nutrición son múltiples. Los alimentos secos son a menudo ricos en vitaminas, proteínas y otros nutrientes y se asocian con dietas más diversas. Por ejemplo, el contenido de hierro de las semillas secas del algarrobo africano y el anacardo es comparable con, o incluso más alto, el de la carne de pollo.

   Los insectos son una abundante fuente especialmente barata de proteínas, grasas, vitaminas y minerales y, en particular en el sudeste de Asia, muchos bosques y sistemas agroforestales (granjas basadasen los árboles) son gestionados por las comunidades locales específicamente para mejorar el suministro de insectos comestibles.

   Los bosques también son esenciales para la leña y el carbón vegetal. En los países en desarrollo, 2.400 millones de hogares utilizan estos biocombustibles renovables para cocinar y calentarse. En India y Nepal, por ejemplo, los hogares rurales, incluso más acomodados, dependen de combustibles de madera.

   Los árboles ofrecen una multitud de servicios ecológicos. Por ejemplo, sustentan a las abejas y otros polinizadores, que son esenciales para la producción de cultivos incluidos en las tierras agrícolas. También aportan forraje para los animales, lo que permite a las comunidades producir carne y leche, y proteger los arroyos y cuencas como hábitat para los peces.

LOS BOSQUES AYUDAN A LOS POBRES A GANARSE LA VIDA

   Según el informe, cerca de una de cada seis personas depende directamente de los bosques para su alimentación e ingresos. En la región del Sahel, por ejemplo, los árboles contribuyen al 80 por ciento en promedio de ingresos de los hogares, especialmente a través de la producción de nueces de karité. La evidencia también muestra que en todo el mundo cuanto más bajo es el nivel de prosperidad, mayor es la proporción de ingresos en los hogares a través de los bosques.

   El informe documenta los esfuerzos actualmente en curso en África y en otras partes para desarrollar nuevos productos de árboles para abastecer a los pobres con ingresos sostenibles. Por ejemplo, los productores pobres en Tanzania están comprometidos en un esfuerzo global por producir semillas de Allanblackia, que genera un aceite comestible con potencial para el mercado mundial de alimentos. Una asociación público-privada conocida como Novella África está desarrollando un negocio sostenible de aceite de Allanblackia que podría tener un valor de cientos de millones de dólares americanos cada año para los agricultores locales.

   "Lo que hace que haya gente con hambre todavía a menudo no es la falta de alimentos, sino la falta de acceso a la comida y el control sobre su producción. Tenemos que reconocer concesiones sobre la soberanía alimentaria que proporcionen a los locales un mayor control sobre sus alimentos --señala Bhaskar Vira--. Mejorar los derechos de propiedad y derechos más fuertes para las mujeres que son cada vez más responsables de la producción de alimentos de las tierras agrícolas y forestales son fundamentales para garantizar el éxito de los esfuerzos de reducción sostenible de la pobreza".

   Aunque los bosques no son una panacea para el hambre mundial, el informe hace hincapié en que juegan un papel vital en complementar los cultivos producidos en las granjas. Esto es especialmente importante cuando el suministro de alimentos de primera necesidad se ve afectado por las sequías, los precios volátiles, los conflictos armados u otras situaciones de crisis. Además, la pérdida y degradación de los bosques exacerba el problema de la inseguridad alimentaria. De hecho, el informe señala que la expansión de la tierra agrícola representa el 73 por ciento de la pérdida de bosques en todo el mundo.

   El estudio se presenta en el periodo previo a la finalización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, diseñados para abordar, entre otros desafíos globales, la pobreza y el hambre. El informe también proporciona información útil sobre cómo la ONU puede responder al "Desafío Hambre Cero", que tiene como finalidad eliminar el hambre mundial para el año 2025.

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