Investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres han hecho un descubrimiento que, según aseguran, podría cambiar nuestra comprensión del universo.
En su estudio publicado en Science Advances, revelan, por primera vez, que existe un rango en el que las constantes fundamentales pueden variar, permitiendo la viscosidad necesaria para que se produzcan procesos vitales dentro y entre las células vivas.