Nave espacial Orion - ESA
MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -
El ser humano volverá a la Luna en el marco de la misión Artemis tras más de 50 años, cuando en la década de los 60 la NASA desarrolló el programa espacial tripulado Apolo, que se dio por finalizado en 1972.
La misión Artemis II, que previsiblemente se lanzará en marzo de 2026, será la primera misión tripulada del programa Artemis, que transportará a cuatro astronautas en un viaje alrededor de la Luna.
Tras más de 50 años, la NASA ha decidido volver a la Luna pero de una manera sostenida, es decir, ir para quedarse. Para ello, se creará una infraestructura permanente (Gateway) diseñada para un mínimo de quince años.
El programa Artemis, a diferencia del programa Apolo en el que los astronautas estuvieron en la superficie lunar alrededor de una quincena de días en total, tiene la finalidad de que el ser humano aprenda a vivir y a trabajar durante largos periodos en la superficie de otro mundo, así como aprender a explotar recursos lunares.
Tras el vuelo de prueba sin tripulación de Artemis I, Artemis II contará con una tripulación de cuatro astronautas -los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, y el astronauta de la Agencia Espacial Canadiense Jeremy Hansen- que completarán una trayectoria de vuelo diferente. De este modo, por primera vez irán a la Luna una mujer, una persona negra y una persona no americana.
"Se irá a la Luna con un gran esfuerzo internacional liderado por Estados Unidos pero incluyendo multitud de países y haciendo uso de sectores tanto público como privado, creando las condiciones para una eventual Economía Lunar", ha explicado en un encuentro con los medios el jefe de producción de los módulos de servicio europeos de la nave Orion de la Agencia Espacial Europea (ESA), Guillermo González.
El experto de la ESA ha destacado que la misión Artemis combina misiones con astronatuas y con robots/rovers y que servirá para "inspirar a las futuras generaciones de ingenieros y científicos". "Para aprender y así un día poder ir a Marte", ha afirmado.
EL VIAJE DE ORION ALREDEDOR DE LA TIERRA Y DE LA LUNA
La nave espacial Orión, que será lanzada por el cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) de la NASA desde el Centro Kennedy en Florida, orbitará la Tierra varias veces, luego emprenderá un viaje de cuatro días a la Luna, sobrevolará el satélite natural y regresará a la Tierra.
Tras alcanzar la órbita terrestre, la etapa superior del cohete impulsará a Orión a una órbita altamente elíptica, donde la tripulación y los equipos de la misión verificarán que todos los sistemas funcionen correctamente.
Durante esta fase, los astronautas también tomarán el control manual de la nave espacial para realizar una demostración de operaciones de proximidad con Orión utilizando los motores del Módulo de Servicio Europeo. Estas capacidades serán cruciales en futuras misiones Artemis, en particular en el transporte y posicionamiento de elementos de la Plataforma Orbital Lunar (Gateway), como el módulo lunar I-Hab de la ESA.
Una vez completadas todas las comprobaciones y demostraciones, el segundo Módulo de Servicio Europeo dará a la nave espacial Orión el empujón final para entrar en la órbita lunar, volando casi 7.500 kilómetros más allá de la Luna y girando a su alrededor antes de regresar a casa en una trayectoria segura de retorno libre. El tiempo estimado de la misión es de diez días.
Con el programa Artemis se va a la Luna para crear una infraestructura a la superficie algo que, según ha apuntado el jefe de producción de los módulos de servicio europeos de la nave Orion de la ESA, "es completamente distinto a lo que se hacía en el programa Apolo": "Es mucho más complicado, mucho más ambicioso".
También se va a ir a una localización distinta, al Polo Sur de la Luna, mientras que las misiones de Apolo iban "más o menos" a las regiones ecuatoriales de la Luna. El motivo por el cual se va al Polo Sur es por algo que no se sabía en la década de los 60: "Hay cantidades ingentes de agua en forma de hielo, por lo que es el lugar más interesante que tiene la superficie de la Luna".
EL PAPEL DE LA ESA EN ARTEMIS: ASÍ ES LA NAVE ESPACIAL ORION
En la misión Artemis, Europa también juega un papel importante a través de la ESA, especialmente en la construcción de la nave espacial Orion, que, una mitad, ha sido diseñada, construida, probada y entregada a los americanos desde Europa. La otra mitad, la de la parte de arriba, está hecha en Estados Unidos.
La nave espacial Orion es completamente distinta al Transbordador Espacial, que era una nave muy grande, completamente reutilizable, que llevaba una tripulación de seis personas, con su propio brazo mecánico y que podía transportar carga.
"El Transbordador Espacial era demasiado pesado, no tenía las prestaciones para escapar de la fuerza gravitatoria de la Tierra y escapar de la órbita de la Tierra. Para eso hacía falta una nave espacial completamente distinta, completamente nueva, mucho más pequeña, pero con unas características muy interesante, que es la nave Orion, que lleva una tripulación más reducida", ha detallado el experto de la ESA.
La nave Orion, aunque no puede aterrizar en la Luna, es capaz de llegar allí y operar durante varias semanas y, después, traer a los astronautas de vuelta, ya que tiene las prestaciones suficientes para escapar del campo gravitatorio de la Tierra e ir a la Luna para realizar las misiones requeridas dentro del programa Artemis.
La única parte de la nave Orion que se recupera de la misión es la cápsula, que es el lugar en el que se encuentra la tripulación. La nave cuenta con una serie de servicios que no tenían las cápsulas de la misión Apolo, como una máquina de hacer ejercicio, un retrete o una pequeña cocina.