Actualizado 07/07/2015 08:26 CET

El CSIC presenta un estudio sobre nanolitografía

Mona Lisa
CSIC/E. RIEDO

MADRID, 6 Ago. (EUROPA PRESS) -

La nanolitografía es el método que permite fabricar patrones y dispositivos con la mayor miniaturización posible. Una de sus técnicas es la microscopía de fuerzas atómicas, que emplea interacciones químicas, eléctricas, mecánicas y térmicas para modificar materiales a escala nanométrica.

Sus aplicaciones para desarrollar prototipos son múltiples: desde los transistores más pequeños y complejos hasta sensores ópticos y químicos, pero su lentitud ha impedido que se utilice ampliamente en el desarrollo tecnológico.

Ahora un equipo científico internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) presenta un estudio con los fundamentos de esta técnica y sus últimos avances. El trabajo se publica en la revista 'Nature Nanotechnology'.

"El trabajo presenta la técnica de nanolitografía basada en el uso de un microscopio de fuerzas y sus aplicaciones en nanoelectrónica, química y biología", ha explicado el investigador del CSIC Ricardo García, del Instituto de Ciencias de Materiales.

"Destacamos los métodos que utilizan un dedo molecular caliente para evaporar o generar reacciones químicas de manera muy localizadas, lo cual permite grabar motivos muy pequeños de forma muy reproducible", ha señalado, para añadir que "la técnica del dedo molecular consiste en un microscopio con una sonda muy pequeña que permite reconocer la forma de los átomos, moléculas y nanoestructuras, midiendo la fuerza que esta sonda o dedo molecular ejerce sobre esos átomos, moléculas y nanoestructuras".

El método del dedo molecular caliente ha permitido reproducir sobre áreas pequeñísimas las imágenes de fotografías y cuadros, como la Mona Lisa y un retrato del físico Richard Feynman, ha apuntado el investigador. Además, ha explicado que "las imágenes sorprenden por su gran contraste y por su tamaño (unas pocas micras)".

En este sentido, ha indicado que "la técnica del dedo molecular admite muchas configuraciones, como la que permite controlar la oxidación de superficies para fabricar nanotransistores y estructuras cuánticas en silicio, y en nuevos materiales como el grafeno".

Las técnicas nanolitográficas basadas en la microscopía de fuerzas presentan varias ventajas, frente a otros métodos de nanolitografía, según ha apuntado García. "Por ejemplo, son fáciles de usar --exige relativamente pocos requisitos tecnológicos--, y pueden trabajar
con una muchos materiales de distinta naturaleza química. Eso las hace muy atractivas para desarrollar nuevos prototipos con aplicaciones en diversos campos, como la biología médica", ha declarado.

Sin embargo, ha precisado que esta técnica "todavía tienen un talón de Aquiles para su implantación industrial: "son técnicas relativamente lentas".