Actualizado 05/11/2009 19:56:53 +00:00 CET

El dedo índice y la planta del pie, las zonas con más microbios

MADRID, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

El dedo índice y la planta del pie albergan más microbios que los intestinos o la boca, según un estudio de la Universidad de Colorado en Boulder (Estados Unidos) que se publica en 'Science Express', la edición digital de la revista 'Science'. Otro de sus curiosos descubrimientos muestra que los microbios de la frente pueden proliferar en el antebrazo pero no a la inversa.

Los investigadores explican que nuestros cuerpos son el hogar de incontables microorganismos y los investigadores dicen que los resultados de un análisis reciente de todo el cuerpo sobre estas comunidades microbianas diversas podría finalmente revelar cómo los cambios en estas comunidades pueden causar, o evitar, enfermedades.

Los científicos, dirigidos por Elizabeth Costello, analizaron microbios de hasta 27 partes del cuerpo incluyendo los intestinos, boca, oído, nariz y hasta 18 superficies de la piel de un grupo de adultos sanos en cuatro ocasiones distintas.

Sus descubrimientos se basan en una investigación previa publicada en 'Science' en mayo de este año y revelan que la localización del cuerpo es esencial en la composición de las comunidades microbianas que lo habitan, mucho más que la progresión del tiempo o la variación entre las personas individuales.

Los autores descubrieron que algunas localizaciones de la piel, como el dedo índice o la planta del pie, a menudo albergan una mayor diversidad de microbios que los intestinos o la boca.

Sus datos acentúan el hecho de que nuestros microbios personalizados del cuerpo permanecen relativamente estables a lo largo del tiempo y que muestran patrones predecibles de crecimiento en nuestro organismo.

En estudios posteriores, los investigadores trasplantaron comunidades microbianas de un lugar del organismo a otro sitio, y de una persona a otra, y descubrieron que los factores ambientales eran incluso más fuertes en la forma de las comunidades microbianas en las localizaciones de la piel grasas en comparación con las de piel seca. Por ejemplo, los microbios del antebrazo no proliferaban tan bien en la frente, pero los microbios de la frente se desarrollaban bien en el antebrazo.