Actualizado 08/05/2007 00:15

Más de tres horas de televisión diarias podrían causar dificultades de aprendizaje en los adolescentes

MADRID, 7 May. (EUROPA PRESS) -

Los adolescentes que ven televisión tres horas o más al día podrían tener un mayor riesgo de dificultades de atención y aprendizaje durante sus años de adolescencia y el inicio de su vida adulta, según un estudio de la Universidad de Columbia y el Instituto Psiquiátrico de Nueva York (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine'.

Según los autores, los niños y adolescentes de los países occidentales ven la tele durante dos o más horas y en su mayor parte los programas son de entretenimiento. En este escenario, los investigadores consideraban que ver programas de entretenimiento podría contribuir a problemas de aprendizaje ya que el tiempo empleado en ver la tele podría ser dedicado a leer y hacer los deberes. Un menor esfuerzo intelectual podría llevar a problemas de atención y contribuir al desinterés en la escuela, señalan.

En el estudio participaron 678 familias de Nueva York cuyos padres e hijos fueron entrevistados sobre los hábitos de televisión y los problemas escolares tres veces entre 1983 y 1993, cuando los hijos tenían una edad media de 14, 16 y 22 años. Entre 2001 y 2004, cuando los niños del estudio habían alcanzado una media de 33 años, proporcionaron información sobre su educación secundaria y posterior, incluyendo si habían superado la escuela superior y si habían acudido a la Universidad.

Un 33 por ciento de los adolescentes investigados informaron que veían la tele tres horas o más al día. Según los autores, el tiempo dedicado a la televisión a la edad media de 14 años estaba asociado con un mayor riesgo de dificultades de atención, para realizar los deberes, aburrimiento frecuente en la escuela, la no conclusión de los estudios superiores, peores calificaciones y actitudes negativas hacia la escuela, malos resultados globales en la escuela superior y fracasos para obtener una educación especializada.

Los investigadores también realizaron 14 análisis para estudiar las asociaciones entre los problemas de atención y de aprendizaje a los 14 años y los hábitos de televisión. Sólo dos de estos análisis sugería alguna asociación que indicaba que ver la televisión contribuye a las dificultades de aprendizaje.

Según los autores del trabajo, los resultados sugieren que aunque los jóvenes con problemas de atención o aprendizaje puedan emplear más tiempo en ver la televisión que los jóvenes sin estas dificultades, esta tendencia podría no explicar la preponderancia de la asociación entre ver la televisión y las dificultades de atención y aprendizaje durante la adolescencia.

Además, señalan los investigadores, los resultados en conjunto indican que alentar a que estos jóvenes pasen un menor tiempo frente a la televisión podría reducir su probabilidad de desarrollar dificultades persistentes de atención y aprendizaje.