El síndrome de abstinencia de metanfetaminas se asocia con cambios cerebrales apreciados en alteraciones anímicas

Actualizado 07/01/2004 13:32:10 CET

MADRID, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los resultados de un Nuevo estudio, desarrollado por investigadores del National Institute on Drug Abuse (NIDA), y de University of California Irving (ambos en Estados Unidos), y publicado en el 'Archives of General Psychiatry', indican que las personas que recientemente han dejado de abusar de la droga adictiva metanfetamina puede registrar anomalías cerebrales similares a las observadas en personas con alteraciones anímicas.

Los hallazgos indican que los médicos podrían mejorar los índices de tratamiento en personas usuarias de metanfetaminas proporcionando también terapia para la depresión y la ansiedad en las personas adecuadas. El abuso de metanfetaminas es un grave problema que puede derivar en serias complicaciones para la salud, incluidas lesiones cerebrales, pérdida de memoria, comportamiento psicótico, daños al corazón, hepatitis y transmisión del VIH.

En la actualidad no existen medicamentos que traten el abuso o adicción a las anfetaminas o a los compuestos del tipo de las metanfetaminas, sin embargo los consejeros de salud y otros profesinales han aplicado con éxito intervenciones de terapia cognitiva para tratar las adicciones. En el presente trabajo, los investigadores emplearon tomografías de emisión de positrones (PET), para tomar imágenes del cerebro y comparar el metabolismo de la glucosa en los cerebros de 17 personas que habían abusado de las metanfetaminas y que habían dejado de tomar estas drogas entre cuatro y siete días antes de su participación en el estudio, y de 18 personas sin adicción alguna.

Los exámenes mostraron que los dos grupos manifestaban notables diferencias en el metabolismo de la glucosa en regiones específicas del cerebro. En las personas que habían abusado de las metanfetaminas, el metabolismo de la glucosa era menor en las regiones cerebrales relacionadas con las alteraciones anímicas, en estados depresivos y en la tristeza y era superior en las regiones relacionadas con la ansiedad y el síndrome de abstinencia.