Actualizado 26/06/2009 21:44 CET

Un tercio de los tiburones y las rayas del mundo están amenazados

MADRID, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

El primer estudio mundial para determinar el estado de conservación de 64 especies de mar abierto (pelágicas), tiburones y rayas, revela que el 32 por ciento están amenazadas de extinción, debido principalmente a la sobrepesca.

De acuerdo con el Grupo de Especialistas en Tiburones de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, en sus siglas inglesas) el porcentaje de las especies en alta mar en peligro de extinción es mayor para los tiburones capturados en pesca de altura (52 por ciento), que para el grupo en su conjunto.

"A pesar de las amenazas crecientes, los tiburones permanecen prácticamente sin protección en alta mar", afirma la vicepresidenta del Grupo de Especialistas en Tiburones de la IUCN, Sonja Fordham.

En este sentido, explica que la vulnerabilidad y las largas migraciones de la mayoría de los tiburones de alta mar "requieren de coordinación, a través de los planes internacionales de conservación". "Nuestro informe documenta la grave sobreexplotación de estas especies, en aguas nacionales e internacionales, y demuestra una clara necesidad de acción inmediata a escala mundial", explicó Fordham.

La IUCN clasifica como "especies amenazadas a nivel mundial" al tiburón martillo (Sphyrna mokarran) y al tiburón martillo Común (Sphyrna lewini) y a la Manta (Mobula mobular). Además, el tiburón martillo cruz (Sphyrna zygaena), el gran tiburón blanco (Carcharodon carcharias), el tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) y el tiburón oceánico de puntas blancas (Carcharhinus longimanus) son "vulnerables a la extinción a nivel mundial", junto con dos especies de marrajos (Isurus) y tres especies del tiburón zorro (Alopias).

Muchos de los tiburones de alta mar se pescan junto al atún y el pez espada. Estas especies están cada vez más orientadas a nuevos mercados para la carne de tiburón y sus valiosas aletas, utilizadas en la sopa de aleta de tiburón.

Además, para responder a esta fuente de demanda, a menudo, las aletas son cortadas a los tiburones y el resto del cuerpo se lanza en el agua, en un proceso conocido como "aleteo". Aunque se prohíbe el corte de las aletas en las aguas internacionales, la IUCN destaca que las normas "poco severas" obstaculizan la eficacia en la ejecución de estas normas.