Publicado 25/09/2022 11:32

Más del 90% de alumnos gitanos están escolarizados en centros segregados, según un estudio

Archivo - Patio de un colegio público
Archivo - Patio de un colegio público - EUROPA PRESS - Archivo

   MADRID, 25 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Cinco de cada diez alumnos gitanos están escolarizados en centros segregados y cuatro de cada diez están en centros de segregación severa y extrema, según el 'Estudio piloto exploratorio sobre la segregación escolar del alumnado gitano'.

   El estudio, presentado por la Fundación Secretariado Gitano y el Ministerio de Educación y Formación Profesional, realiza un análisis cuantitativo sobre el fenómeno de la segregación escolar del alumnado gitano, con el objetivo de visibilizar una realidad específica que pone de manifiesto la desigualdad educativa del alumnado gitano y con ello, impulsar la toma de una serie de medidas y actuaciones adaptadas para revertir y prevenir los procesos de segregación escolar.

   La investigación se ha llevado a cabo con una muestra de 138 centros escolares en los que estudian 6.563 alumnos gitanos de un total de 75.804. Según los datos, algo más de la mitad del alumnado gitano está en centros segregados, con niveles de concentración superiores al 30% (3.374 alumnos/as). Y del total del alumnado gitano de la muestra, el 42,8% (2.767 alumnos/as) está en centros con niveles de segregación severa o extrema superiores al 41%.

   Para el director general de la Fundación Secretariado Gitano, Isidro Rodríguez, la segregación educativa "pone en riesgo las oportunidades de progreso social de las personas gitanas". "Aunque avanzamos en el marco legislativo, hacen falta medidas específicas para abordar la segregación del alumnado. Es necesario mantener esta cuestión en la agenda política y que las comunidades autónomas pongan en marcha planes de reversión para dar respuesta a esta situación", ha añadido.

   La fundación pone de manifiesto que, a día de hoy, el conocimiento sobre la segregación escolar del alumnado gitano "es muy limitado", por ello, considera que contar con datos "es fundamental para conocer una realidad oculta y poder impulsar medidas que la aborden con eficacia".

   En este punto, señala que la segregación escolar "vulnera el derecho a la educación y la legislación vigente, afecta negativamente a la calidad y al rendimiento escolar y tiene un claro impacto en el fracaso escolar de los niños". Y en el caso específico de la infancia gitana, "reduce significativamente sus oportunidades de avance y progreso social".

   El estudio valora que existe segregación severa cuando hay entre 9 y doce alumnos gitanos en una clase tipo, mientras que la segregación extrema se da cuando hay entre 13 y 20 alumnos gitanos en clase.

   El origen étnico es un factor que "condiciona y agrava" las bajas condiciones socioeconómicas. Esta idea coincide con lo expuesto por algunos autores que hablan de la existencia de una segregación étnica específica, ligada a otros tipos de segregación como la socioeconómica, que contribuye a una reproducción social que perjudica a los más vulnerables.

   Sobreestimar el volumen de alumnado gitano en las aulas, es una tendencia que recoge también el Estudio. Muchos colegios con niveles de segregación por debajo del 30% perciben un número de alumnos gitanos alto, probablemente por la "necesidad de formación específica para afrontar la práctica docente con este alumnado".

ABANDONO ESCOLAR EN CENTROS SEGREGADOS

   El informe constata también que el alumnado gitano "tiene trayectorias escolares muy cortas si está en un centro segregado, tendiendo al abandono en torno a segundo de la ESO". Sin embargo, tiene "más probabilidad" de continuar con estudios posobligatorios si la escolarización se produce en centros no segregados.

   El margen de decisión de las familias para elegir centro, cuando el alumno ha asistido a un centro segregado, es menor que si ha estado escolarizado en uno no segregado o con baja concentración.

   Según el estudio, esto apoya la idea de que "no siempre tener una zona amplia de elección conlleva una equidad en la asignación de centro". Las familias con menor capital social y económico, suelen ser las que tienden, en mayor medida, a elegir centros más próximos a su lugar de residencia, entre otros condicionantes.

   La puesta en marcha de proyectos/medidas innovadoras para combatir la segregación "no parece reflejarse en una mayor atracción de nuevos perfiles hacia estos centros para generar mayor diversidad, aunque sí existen casos de éxito a nivel individual".

   "La escasez de respuesta legislativa hasta el momento, el efecto composición, junto con la 'huida' de las escuelas de otros sectores sociales con mayor poder adquisitivo o lo que se conoce como 'white flight', son algunos que podrían explicar esta dificultad para revertir la situación de los centros segregados, a pesar de implementar metodologías innovadoras e incluso incorporar algún tipo de medidas reguladoras ad hoc", ha concluido la fundación.

RELACIÓN ENTRE POBREZA Y SEGREGACIÓN

   Respecto a la relación entre pobreza y segregación, el estudio refleja que en centros con niveles de concentración por encima del 30% no hay familias con estatus socioeconómicos medios o altos.

   Además, un incremento en los niveles de concentración lleva parejo un descenso en los niveles educativos de los padres. En los centros con más del 40% de concentración, el 90% son familias que, como máximo, tienen Primaria, duplicando el porcentaje de los que tienen niveles por debajo del 30%.

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