Firma del acuerdo - AYUNTAMIENTO DE BILBAO
BILBAO 26 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Bilbao destinará 180.000 euros este año a Gaza a través de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), para financiar el proyecto "Aprender para reconstruir: recuperación educativa y profesional para jóvenes en Gaza", dirigido a garantizar el derecho a la educación de la población gazatí más vulnerable y reducir las brechas de acceso a la formación profesional de jóvenes refugiados y refugiadas de Palestina.
El concejal de Derechos Humanos, Convivencia, Cooperación e Interculturalidad del Ayuntamiento de Bilbao, Iñigo Zubizarreta, y la coordinadora de UNRWA Euskadi, Bárbara Ruiz Balzola, han firmado el acuerdo de colaboración que permitirá poner en marcha esta iniciativa, con la que se pretende apoyar la reconstrucción y la capacidad operativa de los centros de formación profesional de UNRWA en la Franja de Gaza.
Según ha informado el Consistorio bilbaíno, la financiación permitirá atender las necesidades educativas de la población afectada por la escalada de violencia en Gaza y contribuir a reducir las desigualdades en el acceso a la educación profesional de los jóvenes refugiados y refugiadas de Palestina.
El Ayuntamiento de Bilbao y el Comité Español de UNRWA mantienen una trayectoria de colaboración de más de una década, durante la que han financiado distintos proyectos de ayuda humanitaria y de emergencia por un importe conjunto superior a 540.000 euros.
En 2025, ambas entidades firmaron también un acuerdo para reforzar el derecho a la salud de la población gazatí más vulnerable mediante la mejora y reparación básica de instalaciones y la prestación de servicios sanitarios, especialmente dirigidos a mujeres embarazadas y niños y niñas menores de 12 meses.
UNRWA es la agencia de Naciones Unidas encargada de proporcionar asistencia y servicios de desarrollo, educación, salud, servicios sociales y ayuda de emergencia a la población refugiada de Palestina en Jordania, Líbano, Siria, Cisjordania y la Franja de Gaza. La organización, que cuenta con 76 años de actividad, atiende a más de 6,7 millones de personas refugiadas de Palestina en sus cinco zonas de operaciones. Más del 99% de su personal es local, según los datos facilitados por la propia agencia.
Según sus datos, más de 73.000 personas han muerto en la Franja de Gaza desde el 7 de octubre de 2023, alrededor del 45% de ellas mujeres y niños, mientras que más de 173.000 han resultado heridas. Según sus datos, hasta 1,9 millones de personas, más del 75% de la población, han sido desplazadas en la Franja, algunas de ellas en varias ocasiones.
La agencia de Naciones Unidas cifra además en más de 390 los trabajadores y trabajadoras de UNRWA asesinados desde octubre de 2023 y advierte de que las operaciones militares israelíes han provocado nuevas víctimas civiles, desplazamientos y destrucción de viviendas e infraestructuras civiles.
Asimismo, UNRWA sostiene que las fuerzas israelíes continúan desplegadas en más de la mitad del territorio de Gaza, lo que limita o impide actividades como el cultivo agrícola, la construcción de infraestructuras públicas o el traslado de suministros humanitarios.
La organización apunta también a la destrucción generalizada de carreteras e infraestructuras, junto con un contexto de seguridad volátil y un acceso humanitario restringido, como factores que están interrumpiendo las cadenas logísticas y ralentizando la distribución de bienes esenciales.
Según sus estimaciones, aproximadamente el 92% de las viviendas familiares han sufrido daños o han sido destruidas, dejando a cerca de 1,4 millones de personas con necesidades urgentes de alojamiento y de artículos domésticos básicos.
Ante esta situación, UNRWA ha lanzado un llamamiento urgente de más de 1.262 millones de dólares para cubrir las necesidades humanitarias más inmediatas en Gaza. De esta cantidad, estima que serán necesarios 128.593.931 dólares para Educación en Emergencia, destinados a atender las necesidades psicosociales de niños, niñas y jóvenes, así como del personal educativo, con especial atención a grupos vulnerables como las niñas y las personas con discapacidad.