Birmania permitirá el acceso de "todos" los trabajadores humanitarios

Actualizado 23/05/2008 11:24:20 CET
Actualizado 23/05/2008 11:24:20 CET

Birmania permitirá el acceso de "todos" los trabajadores humanitarios

para asistir a los 2,4 millones de supervivientes

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   NAYPYIDAW (BIRMANIA), 24 May. (Reuters/EP) - 

El jefe de la Junta militar que gobierna Birmania, general Than Shwe, accedió ayer a permitir el acceso al país de "todos" los trabajadores humanitarios, "independientemente de su nacionalidad", para que ayuden a los 2,4 millones de supervivientes del ciclón 'Nargis', que se produjo hace tres semanas, según aseguró hoy el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, tras reunirse con el dirigente.

   "Ha aceptado dejar entrar a todos los trabajadores humanitarios", afirmó Ban, que se encuentra en Birmania para convencer al Gobierno de la necesidad de que entren más expertos internacionales en asistencia para aliviar los efectos del ciclón, que causó casi 134.000 muertes y desapariciones.

   Tras un encuentro en la capital birmana, Naypyidaw, que se prolongó durante más de dos horas, Ban fue preguntado por un periodista si considera que esta decisión supone un avance importante, a lo cual respondió: "Sí, creo que sí, (Than Swe) ha accedido a permitir la entrada a todos lo cooperantes humanitarios independientemente de su nacionalidad".

   Además, Ban dijo que el general ha decidido permitir que el aeropuerto de la antigua capital, Rangún, sea utilizado como centro logístico para la distribución de la ayuda, que hasta ahora estaba llegando al país asiático con cuentagotas debido a las restricciones impuestas por el Ejecutivo a las operaciones internacionales de asistencia.

   "Ha adoptado una postura bastante flexible en este asunto", aseguró Ban a los periodistas. Ésta es una rara concesión por parte de la Junta, a la cual los países occidentales han impuesto sanciones por la represión que ejerció sobre los birmanos que el año pasado se manifestaron a favor de la democracia.

   Según los expertos, si los gobernantes militares no abren sus puertas a la asistencia internacional, varios miles más de personas podrían morir de hambre o a causa de enfermedades en el delta del Irrawaddy, la zona más afectada por el ciclón.

   "Le insistí (al dirigente birmano) en que es de una importancia crucial para él que permita el acceso de estos cooperantes lo antes posible y en que toda esta ayuda se reparta entre las personas necesitadas lo más rápido posible", manifestó Ban.

DESCONFIANZA

   Pero desde Bangkok (Tailandia), Dan Collison, de la ONG Save de Children, consideró que "nada" de lo dicho tras la reunión entre Ban y Than Swe "suena muy distinto" a lo dicho hasta ahora. "Ya hay trabajadores humanitarios de muchas nacionalidades diferentes en Birmania, pero están estancados en Rangún", añadió.

   Sin embargo, un representante de la ONU aseveró que, en virtud del acuerdo entre Ban y Than Swe, los cooperantes tendrán acceso a todo el delta del río y no sólo a Rangún. "El general dijo que no considera que haya motivos para que eso no ocurra (...), siempre que se trate de auténticos trabajadores humanitarios y que quede claro a qué se van a dedicar", precisó.

   Birmania, uno de los diez miembros de la Asociación de Países del Sudeste Asiático (ASEAN), ha aceptado los vuelos cargados de material de asistencia procedentes de numerosos países, incluido su gran crítico Estados Unidos, pero ha tratado de impedir que los expertos humanitarios occidentales entrasen en la zona del delta. No obstante, permitió que un responsable estadounidense de ayuda humanitaria estuviese en el país durante tres días en una visita guiada por la Junta.

   Actualmente, en el delta están trabajando equipos médicos de India, China, Tailandia, Laos y Bangladesh, junto con médicos y voluntarios locales, según señalaron los medios de comunicación oficiales.