Actualizado 08/02/2007 08:07 CET

EEUU.- El analista político de la cadena NBC asegura que nunca habló de ningún miembro de la CIA con Libby

WASHINGTON, 8 Feb. (EP/AP) -

El analista político de la cadena de televisión estadounidense 'NBC', Tim Russert, testificó este miércoles que nunca había hablado sobre ningún funcionario de la CIA con el asesor vicepresidencial I. Lewis "Scooter" Libby.

Esta declaración contradice lo que había expresado previamente Libby ante un jurado de instrucción, que investigaba una filtración de la identidad de un elemento de la organización.

Russert declaró cuando la fiscalía se preparaba para terminar su presentación de hechos en el caso de perjurio que se sigue en contra del ex director de personal del vicepresidente Dick Cheney.

Russert, conductor de un programa de entrevistas con políticos, declaró en torno a una llamada que ocurrió en julio del 2003 en la que Libby se quejaba sobre la cobertura que llevaba a cabo un colega. Libby había dicho eso, hacia el final de la llamada, mientras Russert comenzó a hablar sobre el crítico de la guerra Joseph Wilson, y mencionó que la esposa de Wilson trabajaba para la CIA.

"Eso es imposible", testificó Russert. "No conocí a esa persona hasta varios días después", recalcó el analista este miércoles.

Esa discrepancia complica el caso por perjurio y obstrucción de justicia que se sigue en contra de Libby, quien está acusado de mentirle a los investigadores en torno a sus conversaciones con periodistas en torno a la esposa de Wilson, la agente de la CIA Valerie Plame.

Durante el testimonio que rindió Libby en el 2004 ante el jurado de instrucción, señaló que Russert le había dicho que "todos los periodistas sabían" que la esposa de Wilson trabajaba para la CIA. Libby ahora ha reconocido que se enteró sobre Plame un mes antes al ser informado por Cheney, pero que él lo había olvidado y que lo había oído de Russert como si se tratara de algo nuevo.

Libby posteriormente repitió la información sobre Plame con otros periodistas, y siempre argumentó que había escuchado la información de los periodistas, según sus propias declaraciones.

La fiscalía asegura que Libby construyó la conversación de Russert, para protegerlo de la fiscalía para evitar que revele información de fuentes gubernamentales.