El Gobierno de Sudán del Sur habría usado fondos de la petrolera estatal para financiar a milicias, según The Sentry

Soldado sursudanés junto a mujeres desplazadas
SIEGFRIED MODOLA / REUTERS - Archivo
Publicado 05/03/2018 17:35:45CET

MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Sudán del Sur habría usado fondos de la empresa petrolera estatal, Nilepet, para financiar a milicias responsables de "horribles actos de violencia", según ha denunciado este lunes la ONG The Sentry.

En su último informe, titulado 'Alimentando las atrocidades: petróleo y guerra en Sudán del Sur', la organización ha recalcado que la cúpula del país "usa la riqueza petrolera para enriquecerse y aterrorizar a los civiles".

Así, ha señalado que documentos que ha recibido "parecen dar una nueva luz a cómo se usa la principal fuente de ingresos del país para financiar a las milicias y las atrocidades que comenten, así como sobre la manera en la que una pequeña banda se enriquece mientras la mayoría de los sursudaneses sufren o abandonan su patria".

The Sentry --que fue cofundada por el actor estadounidense George Clooney y John Prendergast-- ha subrayado que "millones de dólares fueron pagados a varias compañías que son parcialmente propiedad de oficiales responsables de financiar a milicias aliadas del Gobierno".

Entre los documentos obtenidos por la ONG figura uno que podría ser un diario interno del Ministerio de Petróleo y Minería que recoge detalles sobre los pagos realizados por Nilepet, en el que figuran 84 transacciones entre marzo de 2014 y junio de 2015 por valor de 80 millones de dólares (cerca de 64,9 millones de euros).

Estos pagos habrían sido realizados a políticos, militares, agencias gubernamentales y compañías privadas, muchas de las cuales "incluyen capturas que describen actividades relacionadas directamente con los esfuerzos de guerra del Gobierno".

"Otros documentos revisados por The Sentry incluyen copias de correspondencia que describe la entrega de petróleo y otros suministros por parte del Ministerio de Petróleo a milicias padang --un subgrupo de la etnia dinka, a la que pertenece el presidente, Salva Kiir--.

La ONG ha detallado que Nilepet habría ayudado a entregar comida, combustible, teléfonos por satélite y efectivo a un grupo de milicias que opera en el estado de Alto Nilo supuestamente responsable de la destrucción de localidades y ataques contra civiles, incluido uno en febrero de 2016 contra una instalación de Naciones Unidas en Malakal que dejó decenas de muertos.

Además, ha apuntado que la empresa Interstate Airways --entre cuyas propietarias figura la primera dama del país, Mary Ayen Mayardit-- habría recibido seis pagos por logística militar y transporte de material militar.

Entre las empresas que habrían recibido pagos figura además Nile Basin for Aviation, propiedad de familiares de altos cargos del Ejército y el Gobierno --incluida la esposa del exjefe del Estado Mayor del Ejército Paul Malong y un primo del ministro de Finanzas, Stephen Dhieu Dau--.

EL GOBIERNO NIEGA LAS ACUSACIONES

El portavoz de la Presidencia, Ateny Wek Ateny, ha salido rápidamente al paso de las acusaciones de The Sentry, argumentando que "el dinero del petróleo no compró ni un cuchillo". "Está siendo usado para pagar salarios de funcionarios", ha dicho, según ha informado la agencia británica de noticias Reuters.

Asimismo, ha manifestado que "Sudán del Sur no busca pistolas ahora, ya que está en paz". "No sé por qué The Sentry publica historias incorrectas sobre Sudán del Sur", ha remachado.

Sudán del Sur vive inmerso en una guerra civil desde finales de 2013, cuando comenzaron los enfrentamientos entre las tropas leales a Kiir, y las fuerzas vinculadas a su exvicepresidente y actual líder rebelde, Riek Machar.

Un tercio de los doce millones de habitantes de Sudán del Sur se han visto obligados a abandonar sus hogares, incluidos más de dos millones que han buscado refugio en los países vecinos.

Naciones Unidas ha alertado en varias ocasiones de la posibilidad de un genocidio en el país, debido al cariz étnico que parece estar tomando el conflicto.