Una mujer yazidí raptada por Estado Islámico denuncia abusos y asesinatos por parte de los yihadistas

Publicado 08/03/2019 23:39:50CET
REUTERS / STRINGER .

ALREDEDORES DE BAGHUZ (SIRIA), 8 Mar. (Reuters/EP) -

Una mujer yazidí raptada por Estado Islámico que ha sido liberada recientemente ante los avances en el último enclave del grupo en el este de Siria ha denunciado abusos y asesinatos por parte de los yihadistas.

Salua Sayed al Omar pasó años como prisionera de Estado Islámico y, tras lograr escapar esta semana, ha señalado que los yihadistas "secuestraron a mujeres, abusaron de ellas y las mataron".

Así, ha descrito cómo los yihadistas compraron y vendieron a las yazidíes o las intercambiaban como esclavas sexuales. "Una mujer era pasada de un hombre a otro a menos que hubiera alguno que tuviera algo de piedad", ha relatado. La propia Al Omar fue casada con un miliciano tayiko.

La mujer escapó junto a dos niños iraquíes, Mustafá y Dia, que fueron sus vecinos durante dos años mientras las familias se desplazaban por Siria en el marco del repliegue del grupo yihadista hacia Baghuz, en la provincia de Deir Ezzor.

Así, ha dicho, en declaraciones concedidas a la agencia de noticias Reuters, que el grupo trasladaba a sus rehenes y los escondía "en distintos lugares" para que "no fueran vistos ni recibieran ayuda".

Por su parte, Mustafá y Dia han apuntado que los captores eran "rigurosos" a la hora de comprobar quién abandonaba la zona. Asimismo, han agregado que en la última etapa tenían que comer hierba y esconderse en agujeros para evitar los combates.

Los dos menores han explicado además que numerosos yihadistas permanecen en Baghuz y que han cavado túneles en la zona para prepararse ante el asalto final por parte de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), respaldadas por la coalición que encabeza Estados Unidos.

EL SECUESTRO DE YAZIDÍES

Al Omar ha explicado que fue secuestrada en Irak por los yihadistas. "Nos capturaron en una carretera y nos dijeron: 'No os haremos nada mal, pero debéis convertiros al Islam'. Teníamos miedo a ser asesinados, así que nos convertimos", ha dicho.

Miles de yazidíes fueron secuestrados cuando los yihadistas irrumpieron en Sinyar, donde residía la mayor parte de la comunidad yazidí en Irak, en agosto de 2014, en el marco de su ofensiva relámpago en el norte y el noroeste del país.

Sin embargo, esto no les salvó. Tras varios meses, las mujeres fueron separadas de los hombres, a los que no volvieron a ver. Los menores de entre siete y 15 años fueron sometidos a entrenamiento para ser convertidos en combatientes.

Tras ello, Al Omar fue trasladada a Raqqa, la capital del 'califato' en Siria, que cayó en manos de las FDS en 2017, tras lo que se fue desplazando siguiendo el curso del río Éufrates hasta llegar a Baghuz.

"Hoy he llegado hasta las FDS y me han dicho: 'Te ayudaremos a salir de Estado Islámico'. Gracias a Dios, me han ayudado y me han dejado irme", ha remachado la mujer.

Los yihadistas asesinaron y secuestraron a más de 9.000 miembros de esta comunidad, en lo que Naciones Unidas ha descrito como una campaña de genocidio contra ella. Líderes de la comunidad han señalado que cerca de 3.000 personas siguen desaparecidas.

Desde la liberación de Sinyar han sido halladas decenas de fosas comunes con numerosos cuerpos de miembros de la comunidad yazidí, a la que los yihadistas consideraban "adoradores del demonio".

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