MADRID, 15 (EUROPA PRESS)
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha revelado este jueves que llamó por teléfono al ahora presidente de Siria, Ahmed al Shara, poco después de ordenar una serie de ataques contra Damasco y otras zonas del país en julio de 2025 en un intento por "mandar un claro mensaje" sobre la situación de la minoría drusa en el país.
Es la primera vez que el mandatario se pronuncia sobre dicha conversación, que tuvo lugar meses después de que Al Shara llegara al poder tras derrocar a finales de 2024 al entonces presidente Bashar al Assad. Esta llamada directa entre ambos podría ser, además, la primera de este tipo en la historia de ambos países.
"Llamé por teléfono a Al Shara. Fue una conversación breve pero muy contundente, y la matanza de drusos se detuvo", ha afirmado durante una conferencia de su parte, el Likud, dirigida precisamente a miembros de esta minoría, según informaciones del diario 'The Times of Israel'.
Asimismo, ha señalado que el bombardeo tenía como objetivo "proteger a los drusos del sur de Siria en medio del conflicto sectario que se estaba produciendo". "Haré todo lo que pueda para proteger a nuestros hermanos y a vuestros hermanos", ha aclarado.
Desde entonces, los gobiernos de los dos países han entablado conversaciones sobre un acuerdo de seguridad, mientras las autoridades sirias insisten en exigir la retirada de las tropas israelíes de la zona de amortiguación en la frontera que se encuentra bajo el control de Israel desde la caída de Al Assad.
Durante aquellos ataques, las fuerzas israelíes aseguraron haber atacado los cuarteles generales militares del entonces Gobierno interino sirio en Damasco, así como las inmediaciones del palacio presidencial. La sede del Ministerio de Defensa sirio fue destruida por un misil israelí.
Israel perpetró tales ataques días después de que en julio de 2025 estallase una crisis en el sur de Siria debido a los graves enfrentamientos sectarios en la región de Sueida, de mayoría drusa. Cerca de 600 personas murieron en la primera semana de enfrentamientos entre tribus beduinas --respaldadas por las fuerzas de seguridad-- y drusas, que provocaron además del desplazamiento masivo de población.
Fuentes del Ejecutivo sirio, no han confirmado la llamada entre Netanyahu y Al Shara, si bien han reconocido que "en julio del año pasado --gracias a la mediación estadounidense-- se logró detener los bombardeos israelíes que impedían la intervención del Gobierno para poner fin a los enfrentamientos entre los drusos y los beduinos".
En declaraciones a la agencia estatal de noticias, SANA, las mismas fuentes han acusado a Israel de armar a una milicia para desestabilizar la zona: "Hubo una intervención israelí importante y planificada que tenía como objetivo la paz civil en la provincia de Sueida (...) mediante el armamento de una milicia fuera de la ley para provocar un caos generalizado y fabricar un pretexto con el que arrastrar al país a una guerra a gran escala, y aunque logramos frustrarlo, hoy seguimos siendo testigos de intensos intentos israelíes por socavar la estabilidad existente en la provincia", han señalado, aludiendo a las incursiones del Ejército israelí en el sur del país, especialmente en Quneitra.
Desde Damasco han insistido en que siguen trabajando "con paso firme" junto a las autoridades de Estados Unidos y Jordania para aplicar la "hoja de ruta tripartita para la reintegración de Sueida, de acuerdo con una visión nacional siria que garantice los derechos de la población, la seguridad y la estabilidad" del territorio.
Al mismo tiempo, han vuelto a reclamar que la comunidad internacional, incluidos Estados Unidos y los países de la zona, "asuman sus responsabilidades y presionen a Israel para que aplique el acuerdo de 1974 y se le impida interferir en los asuntos internos de la República Árabe Siria".